BELLO DURMIENTE

Letra de Isabel «Chabuca» Granda
Musica de Isabel «Chabuca» Granda

De la misma compositora de los clasicos valses peruanos «La Flor
de la Canela» , «Fina Estampa» y «Jose Antonio»

Te amo Perú
si recorrieras
toda la gama de verdes que te adornan
y el griso verde manto de tu costa
que al subir por los cerros
en colores se tornan
me empinaria en tu mas alta cumbre
para estirar mis brazos y abrazarte
y en esa soledad pedirte humilde
que devuelvas mis besos al yo besarte.

Es un derroche de amor el suelo mio
y es que es el hijo del sol
el Perú mio
es un gigante al que arrullan sus anhelos
Bello durmiente que sueña frente al cielo
Te amo Perú.
Colaboración enviada por: Raúl Alvarez-Russi

Valse Criollo

Valse Criollo
Valse Criollo

Baile y música que según algunos estudiosos del tema llegó al Perú a mediados de los ochocientos, su origen puede encontrase en el waltz austriaco, llegando a nuestra patria en momentos que la primera República sufría álgidos problemas, relacionados a la Confederación Peru Boliviana.

En esa época en los salones se bailaba la mazurca, la cuadrilla y la jota, con la llegada del vals vienés, los salones comenzaron a acoger este nuevo ritmo, que sufrió algunos cambios en su ritmo y en el estilo bailar, hecho que permitió adentrarse en el corazón del limeño, compitiendo con otro baile muy popular como fue la polka.

Los pasos se convirtieron en repicados y cortos, con giros vertiginosos, que era lo que inicialmente caracterizaba al baile lo que fue catalogado como baile impúdico, llegando a los extremos de prohibírsele su difusión.

Manuel Acosta Ojeda, gran compositor y estudioso del valse dice: “El elemento central de la música «criolla», o mejor «costeña» es el «valse». Y es que criollo sencillamente es «no nativo». Por lo tanto, también es «criolla» la música andina o selvática, mestiza, que no es autóctona. El origen está en la voz: «creole» que se usaba en Haití para denominar un dialecto mezcla del francés y algunos idiomas africanos.
Luego se aplica al negro esclavo nacido en las colonias, fuera de la tierra de sus padres. Entonces el primer criollo que llega al Perú es el negro. Y se le llama así hasta que nacen aquí hijos de españoles, a los que se les llama «criollos». Y el pobre negro pasa a ser «pieza de ébano» o «mandingo».
Los criollos verdaderos jamás dijeron: «valsecito criollo», ya que para ellos el «valse» era, no sólo un objeto de «jarana», era más que nada un sentimiento muy puro, de ternura, de amor y sobre todo de tristeza. Tampoco le llamaron «vals» para que no se confundiera con la palabra germana «Waltz».
Me he enterado que la voz «Waltzen» quiere decir, danzar el «Waltz». Pero «Waltzen», que se pronuncia «veltzen», significa dar vueltas, pero revolcándose! O sea que en Viena, donde se dice que nace el «Waltz», la aristocracia veía escandalizada en este baile, como que la pareja estaba revolcándose de pie”.

“…..Nos parece que los principales creadores de nuestro valse son: Justo Arredondo, Felipe Pinglo, Víctor Correa, Manuel Covarrubias, Filomeno Ormeño, Pablo Casas, Alcides Carreño, Nicolás Wetzell, Laureano Martínez, Eduardo Márquez Talledo, Serafina Quinteras, Amparo Baluarte, César Miró, Sixto Prieto Franco.
Luego Pedro Espinel, Máximo Bravo, Ernesto Soto, Samuel Joya, Francisco Reyes Pinglo, Lorenzo H. Sotomayor, Augusto Rojas Llerena, Elsiario Rueda Pinto. Por 1950, aparecen Miguel Correa, Rafael Otero, Erasmo Díaz, Abelardo Núñez, Chabuca Granda, Mario Cavagnaro, Adrián Flores Alván, Adalberto Oré Lara, Jorge Huirse.

Finalmente, Augusto Polo Campos, quien escribe estas líneas, Emilio Peláez Montero, Alicia Maguiña, Félix Pasache, Pedro Pacheco, Juan Mosto y José Escajadillo. Faltan muchos autores provincianos cuyos nombres se han perdido”.

El acompañamiento musical se realiza con instrumentos de cuerdas (guitarras), antiguamente se utilizaban las mandolinas y el laúd, también con el piano, saxofón alto, clarinete, flauta traversa e instrumentos de percusión como el cajón y bongó.

El baile es de pareja, que puede organizarse en grupos de parejas cuya coreografía puede ser en base a las mudanzas de la cuadrilla, manejando en algunos momentos las características propias del valse peruano de pareja independiente.

La vestimenta puede ser la actual, terno yen el v arón y vestido; algunos grupos tratan de utilizar vestimentas del siglo XIX, la de inicios del siglo XX.

Tondero

El Tondero
El Tondero

Danza muy antigua de pareja mixta, cuenta con características vivaces de ritmo alegre y expresión mimética. Es un baile muy expresivo, Se define como la imitación de un ritual amoroso de las aves con el fin de apareamiento, se figura el rodeo que el gallo hace a la gallina.

Baile típico de la zona norte del Perú . Los pasos que realizan los bailarines dependen de su propia habilidad y de la espontaneidad y creatividad que cada uno demuestra.

Podemos decir entonces que el Tondero es una danza propiciatoria de coqueteo del hombre y la mujer cuyo mensaje muchas veces no es consciente en las personas que lo ejecutan.

Durante el baile primero la pareja marcará el terreno sobre el cual ejecutará la danza «rodeo”, para posteriormente realizar «careos» y «huidas» que representan la búsqueda de toma de posesión de la pareja, pues la dama parece tratar de huir pero a la vez incita a la persecución.

Finalmente la fuga donde los bailarines realizan con habilidad y espontaneidad pasos que muestran sus condiciones con zapateos espontáneos que muestran sentido rítmico y creatividad.

Los movimientos ágiles y airosos de los bailarines en pequeño espacio se combinan con sugestivos contorneos, está emparentado con la Marinera y predomina en los pueblos de la Costa Norte del Perú, Trujillo, Moche, Chiclayo, Mórrope, Piura. Monsefú, Piura, Paita, Morropón, Catacaos y otros.

La palabra Tondero es la deformación del vocablo Lundero. En las diferentes comunidades de Morropón se recoge la versión que en el año 1880 (después de la guerra con Chile), Se bailaba en Chulucanas, Yapaterra y Morropón. Con el tiempo este baile fue perdiendo figura y forma, hasta degenerar en Tondero como baile y vocablo.

Muchas veces se oye decir Traje de Tondero o Vestido de Marinera, pero realmente es sinónimo de desconocer la relación que hay entre una y otra expresión, debemos manifestar que no existe un vestido específico de Tondero o Marinera que se use especialmente para ejecutar este baile, el vestido de Tondero puede ser cualquier vestido tradicional del norte.

En Piura se ha podido observar el uso del pañuelo para la interpretación del Tondero, en Lambayeque se puede ver el uso del chal, manta o paño de leche, que lo usan de manera muy peculiar para realizar figuras agradables y pícaras.

Etimología de la palabra Tondero:

Ton.- Apodo del creador de la melodía del Tondero que tenía la costumbre de dar golpes con las manos sobre un tambor llevando el ritmo.

Diro.- Diminutivo del apodo del creador de la danza del Tondero, que significaba en su lengua: caminar agachado, huidizo, perseguido.

Origen:

El Tondero surge secundando a la marinera como una imitación, pero ya no danzando mestizos y cholos, sino negros y que hoy, se ha acriollado. Tal era la mezcla negra en la colonia que se estableció en el barrio norte Pachitea se les bautizó como Mangaches, cuando el local de la Tina, donde don Enrique López Albújar creó Matalaché, se danzaba El Cilem entre otros ritmos.

El Tondero Coreográficamente se Resume en partes Definidas:

1.- Invite o Desplante.

2.- Juego y Careo

3.- Zapateo y fuga

4.- Revuelta

Web site : www.geocities.com/Estampademitierra

La vestimenta

Los varones:

· Sombreros de palma u otro tipo de paja.

· Pantalón negro.

· Camisa a rayas, en otros lugares totalmente blanca.

· Las fajas y alforjas de hilo fino de algodón. Otros llevan una huaraca o cordel de soga

· Los ponchos de hilo, teñidos y confeccionados por ellos mismos.

Las mujeres:

· Las sayas o polleras en algunos casos, en otros lugares utilizan el anaco o túnica prehispánica que todavía utilizan muchas comunidades del norte de Perú, predominando los colores negro y blanco.

· Camisón o culeco, en algunos lugares se usa la blusa de seda

· Manta de china

· Dormilonas de Catacaos que son aretes colgantes de oro, se les denomina lloronas en Moche (La Libertad).

Los campesinos utilizan su ropa de faena para danzar el tondero, además utilizan algunos utensilios como: cántaros de arcilla, que son usados para la elaboración de la chicha de jora, potitos o calabazas.

Mi Retrato

Vals

Augusto Rojas LLerena

Yo no comprendo

como pude soportar

la larga ausencia

de tu amor sin regresar.

Desesperado tuve ganas de llorar

y ahogue mi llanto

para poderte olvidar.

Mi retrato

ya no te sirve de nada

Y el beso de una mañana

quizás lo recordaras

Mi guitarra

guarda el eco de tu voz

que cantando aquella noche

nos conocimos los dos.

Si tu regresas

no me vengas a buscar

y mi retrato devuélvelo

sin tardar

Que hay una herida

muy grande por cerrar

que ni la vida

la podrá cicatrizar.

Enviado por: José Antonio «El Chalán»

ACUARELA CRIOLLA

Vals

Manuel Raygada Ballesteros

Lima está de fiesta,
la canción criolla se viste de gala,
las guapas limeñas
lucen su belleza y gracia sin par.

Las cuerdas de la guitarra trinan,
los criollos corazones vibran
a los alegres sones

de la canción popular.

Así es mi Lima criolla,
alegre y jaranera,
la tierra tres veces coronada,
donde nació la marinera
que con cajón y repique
en los barrios del Rímac,
antaño le dieron colorido
Montes y Manrique
padres del criollismo.

El tamalito

De Andrés Soto Mena

Si uté mirara un ratito
a través de la ventana
yo vería un maicito
cantándole a la mañana
!ay, sí!

Si usted asomara la frente
y me hablara cara cara
yo tendría un tamalito
para invitarle con ganas
!ay, sí¡

Que me hable de frente
que me hable a la cara

Negra mula, negra co…
negra, colo de tu maire
negra mula, negra no
¡no!
no me haga a mi desaire

Que vendo bondade
a las cuatro, a la cinco
a la sei de la mañana
¡ay, sí!

Si uté mirara un ratito
a travé de la ventana
yo vería un maicito
cantándole a la mañana

¡Ayayai!
tamales calientes
¡caaseera!

Enviado por: José Olivera

NAVIDAD DEL NIÑO

(Vals)
Augusto Rojas Llerena

Navidad del niño,
ilusión primera,
de los que quisieron
tener un flautín.

Mientras en la esquina
transparente luce,
la hermosa vidriera
un gran carrusel.

Hay una carita
que muy triste dice:
quizás algún día
se acuerden de mí.

Señor, si de mí te has olvidado
dile al mundo que le has dado
el consuelo de esperar.

¿Por que nací sin hogar?
seguiré peregrinando
y así tendré que rodar.

Enviado por Dario Mejia

Idolatría

(Vals)
En los registros de diversas grabaciones del conocido y muy difícil
vals «Idolatría», del pianista limeño (barrioaltino) don Oscar Molina Peña,
nacido el 24 de septiembre de 1876, hijo del entonces gran violinista
Dr. Vicente Molina y de Altamira Peña.

Dedicado a quien mas luego sería su esposa, Juana Rosa Pardo,
el año 1906 compone este magnífico vals, desconocedor de técnicas musicales,
nonfió esta obra al conocido compositor y músico, don Romualdo Alva.
El Autor de «Tu hermosura», realizó Idoliatría con la instrumentación
magnífica por el conocido músico argentino, el maestro Rodolfo Coltrinari,
editada por Edotorial La Rosa, y preparada y cantada por la gran
«La Soberana» Eloisa Angulo.

Lo curioso de este vals es que existen dos versiones, a cual la original???
La que he encontrado, y pardiez! que conmigo la tengo, es la siguiente…

La idolatría
el signo del amor,
al culto nos lo dá,
al ser que tanto adoré
y tanto ruego pedí
hasta que al fin
la pude vencer.

Si con mi llanto
cesan mis penas,
yo te idolatro
y nunca temas
que soy tu amante
fiel y constante,
y corresponde
a mi fiel amor.

Los latidos
de mi pecho
están a tu lado ya,
y en vano
yo los recuerdo
cuando no
los he de hallar.

Quiero que
mis dulces caricias
tú las armonices
en valle de lágrimas,
donde las penas
de mis amoríos
y lamentos tristes
me hacen sufrir.

Al pié de una imágen
pidiéndoles amores,
más que seducida
por amor de un día,
donde se susurran
las tiernas caricias
de la idolatría.

Estas coplas son copiadas textualmente, me pongo por garante de su fidelidad
Enviado por Walter Huambachano I.

ROMULO VARILLAS

Rómulo Varillas era chalaco. En alguna ocasión confesó haber nacido en 1922. Sus padres -Domingo Varillas Oliva y Margarita Talariñas Zavala- vivieron primero en la no muy pacífica calle Loreto, donde transitar no era prudente ni de día ni, menos aún, de noche. Quizá por eso se trasladaron con sus numerosos hijos, entre ellos Rómulo, a la calle Guatemala, arteria ya desaparecida, que con México y, al frente, Moquegua, formaban parte del Callao antiguo. Todo el barrio desaparecería barrido por los bulldozer, para abrir la actual avenida Dos de Mayo.

Entre los Varillas, que fueron numerosos, aparte de Rómulo, destacaron Ramón y Aurora, quienes allá por 1954 ó 1955 actuaban con el nombre de «Los Hermanos Varillas». Cantaban bien, pero no persistieron y su éxito fue breve y fugaz.

Rumbo al sur

Un día desapareció de los escenarios limeños y se fue a Tacna. Ya no era un ídolo como antes. Ya sus horas de triunfo, de popularidad, comenzaban a esfumarse. Sólo lo escuchaban los viejos y aquellos que, sin serlo, lo recordaban como algo «histórico». Esa era la verdad y hay que decirla. Parece que en Tacna no le fue bien o no pudo situarse como él quería, como eran sus pretensiones. Cruzó la frontera y cuando desarrollaba su existencia en Arica, al parecer con el sosiego que él tanto buscaba, un derrame cerebral lo inmovilizó para el resto de sus días.

De «Los Embajadores Criollos» no quedaba nada. La armonía con sus compañeros de trabajo duró poquísimos años. La fama del conjunto quebró la estrecha amistad de otros tiempos, y la camaradería de quienes habían conocido la angustia económica, cuando nadie se acercaba a ellos, terminó por hacerse añicos.

El Pirata

Mucho se ha hablado del triste final de Varillas: enfermo, olvidado y sin dinero. Lo que hizo o no hizo con lo que ganó -jaranas, trago, mujeres, joyas- eso fue asunto de él.

Rómulo Varillas tiene el mérito de haber abierto el camino a otros conjuntos. Fue una especie de explorador que abrió trocha en un medio difícil, reacio a valorar lo nuestro. El, con sus «Embajadores Criollos», se impuso a fuerza de calidad, y logró que los que llegaron después fuesen también respetados en tiempo de presentación -radio o teatro- y, por supuesto, honorarios profesionales. Jamás «Los Embajadores Criollos» fueron número de relleno.

Cuando ellos eran puro éxito, cuando ellos eran ovacionados y admirados, surgieron -siguiendo su sombra- «Los Troveros Criollos», «Los Cholos», «Los Hermanos Dávalos» y otros.

Fabiola de la Cuba

fabiola de la Cuba
fabiola de la Cuba

Sin duda Fabiola de la Cuba es una de las más destacadas jóvenes intérpretes de la música peruana, debido a su sólida y variada formación artística y sobretodo a su talento.

Profesionalmente su salto está marcado por su participación en los Vecinos de Juan, grupo que propone una especial fusión entre la música peruana de la costa y el rock, con poemas de Juan Gonzalo Rose, Manuel Scorza, César Vallejo, entre otros.

Luego de haber trabajado durante cuatro años con esta banda, Fabiola viaja a Brasil, donde se establece por dos años, y presenta un espectáculo diferente, matizado con boleros, sones y música peruana.

Regresa al Perú, y en 1995 realiza exitosas presentaciones como primera voz con los Hijos del Sol en el auditorio del Colegio Santa Úrsula, grupo con quien ya había compartido el escenario en 1992.

En noviembre de 1996 lanza su CD titulado «DOS EXTRAÑOS», con el sello de Discos Hispanos. En esta producción interpreta once valses del gran compositor Don Mario Cavagnaro, y cuenta con reconocidos músicos como Lucho González, Alex Acuña, Ramón Stagnaro, entre otros.

Debido a su calidad artística es galardonada como la «Cantante Revelación» de 1996. A inicios de 1997, se presenta en importantes Auditorios de Lima, cerrando con broche de oro el Festival «Encuentro con el Perú», que se llevó a cabo en el Centro Cultural de la Universidad Católica. Meses después representa al Perú en el Festival Internacional OTI que se realizó en Lima con la participación de 22 países.

En Noviembre de 1998 es invitada al XIII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE LA CANCIÓN DE PUERTO RICO, en el palacio de Bellas Artes de la ciudad de San Juan, compartiendo escenario con Valeria Lynch.

En 1999 participa en el espectáculo «ENERGIA», bien considerado por la crítica nacional. En Abril de ese año se presentó en el gran concierto «PERÚ 99» organizado por Telefónica del Perú, con reconocidos intérpretes nacionales como Gianmarco, Miki Gonzales y Eva Ayllón. Posteriormente participa en otros conciertos en provincias organizados por la misma empresa.

Fabiola de la Cuba presenta actualmente su más reciente producción discográfica «otra vez…el alma», realizada con la compañía discográfica, IEMPSA.

«otra vez… el alma» cuenta con la participación de 28 destacados músicos nacionales como Don Félix Casaverde, Santiago «Coco» Linares, Javier Munaico, José Luis Madueño y primeras cuerdas de la Sinfónica Nacional.

Juan Castro Nalli, reconocido compositor del vals «Pasito a paso…otra vez» de la autoría de la señora Chabuca Granda, interpreta el preludio en piano de esta versión para la producción de Fabiola.

Destaca la participación del director musical Víctor «Coco» Salazar, importante pilar de «otra vez… el alma» que ha tenido a su cargo los arreglos y la dirección general.