Un Adiós de 20 Años

El 8 de marzo de 1983 se apagó la voz de Chabuca Granda. Pero sus canciones siguen contando al mundo la magia y la leyenda de lo que fue su gran amor: el Perú.

Escribe DANIEL ROCA ALCAZAR

PROLOGO.- Hace treinta años yo vivía en Buenos Aires, eran los tiempos del retorno al poder del caudillo Juan Domingo Perón. Un período muy difícil en la historia argentina. Asistía a la escuela y debo confesar con total vergüenza que no me interesaba en absoluto la música peruana, al tener por entonces una acentuada preferencia por la ópera y el tango.

Una noche mis padres me llevaron al «Embassy» de Buenos Aires a ver un espectáculo titulado «Tres mujeres para el show». Desfilaron Julia Elena Dávalos, Susana Rinaldi y Chabuca Granda, que cerraba el programa.

Cuando salió Chabuca al escenario, observé asombrado que el público, que colmaba la sala, se puso de pie y le brindó un aplauso interminable, mientras le gritaba frases de afecto y de admiración con tal entusiasmo que tuvo ella dificultades para comenzar a cantar. Por primera vez en mi vida sentí orgullo de mi música. A través de cincuenta minutos, ella cantó y contó muchas historias de Lima, «mi ciudad», y de sus tradiciones.

Y ¿cómo era posible que yo no la hubiese descubierto antes? Su voz, discutida y discutible, me parecía por momentos un extraño violín sentimental y al mismo tiempo una queja desgarradora que brotaba desde las entrañas mismas del Perú. Hablaba de callecitas encendidas, de balcones y noches de interminable bohemia, de ficus, jazmines y jacarandá, de una Lima señorial de casonas enrejadas y zaguanes, de Barranco y su tradicional Puente de los Suspiros. Pero también nos explicaba en una canción el ideal de Bolívar, evocaba el continente americano a través de la figura romántica de María Sueños y nos acercaba a personajes como Pancho Graña, Manuel Solari Swayne, Violeta Parra y Javier Heraud.

Desde ese momento comencé a investigar su obra maravillosa y a través de ella empecé no sólo a amar nuestra música sino a comprender mejor la «geografía sentimental» de mi país y de su gente.

PRIMER Y UNICO ACTO.- Ha pasado mucho tiempo desde entonces y durante los largos años que he vivido en el exterior he vuelto a sentir ese mismo orgullo y esa misma admiración por esta genial artista. Y es porque donde quiera que se escuchen las notas de «La Flor de la Canela», «Zeñó Manué», «Fina Estampa», «Gallo Camarón» o «José Antonio», se piensa en nuestro país y en nuestro muy rico patrimonio artístico y cultural.

Chabuca Granda ha sido, más que una cantante, una compositora, y más que una compositora, una personalidad insustituible dentro del mundo cultural latinoamericano. Nadie como ella supo recrear y salvaguardar, con inteligencia, inspiración y refinada vena poética, nuestras más puras tradiciones: los caballos de paso, las peleas de gallos, las corridas de toros, la trilogía de esos tres personajes tan limeños: El río, el puente y la alameda. En este último caso Chabuca pareció hacerse eco de las palabras de don Raúl Porras Barrenechea, quien suplicaba «piedad para el puente y la alameda».

No es mi intención analizar la historia del vals peruano, pero sin lugar a dudas existe un «antes» y un «después» de Chabuca. Con esta maravillosa artista, la música peruana comenzó a recorrer el mundo, con enorme aceptación, en las voces extraordinarias de Los Morochucos o de Edith Barr, por ejemplo. Chabuca ha sido llamada poetisa o poeta por algunos, juglar y cantautora por otros. Pero fue además una extraordinaria intérprete de innegable carisma, aunque ella como cantante se autodefinía irónicamente «un San Bernardo con swing».

Creo que su mejor descripción la hace el artista y arquitecto Fernando Guembes, cuando nos dice: «… cada tema de Chabuca Granda nos vuelve cómplices de sus anhelos. Es ella la que se convierte en la gran escultora que, mediante sus versos, nos talla el alma de la patria presente para dejarla así… con eterno aire de modernidad».

EPILOGO.- Chabuca Granda nos dejó tempranamente el 8 de marzo de 1983. Hoy estamos conmemorando veinte años de su viaje sin retorno. En una ocasión como ésta debemos reflexionar sobre la trascendencia de este personaje, síntesis de peruanidad. Ella es patrimonio indiscutido e indiscutible del Perú. Su nombre, ya elevado a la categoría de mito popular, ha pasado a integrar, para orgullo nuestro, ese grupo legendario y exclusivo de los más grandes exponentes de la música continental que conforman Libertad Lamarque, Agustín Lara, Ernesto Lecuona, Carlos Gardel, Pedro Vargas, Lola Beltrán, Rafael Hernández, María Grever. Me atrevo a preguntar y ¿qué es lo que hemos hecho hasta hoy para recuperar y salvaguardar la totalidad de su obra creativa?

La cultura de este país está forjada en gran medida por sus artistas. Chabuca Granda es una columna inquebrantable sobre la cual se ha edificado el prestigio musical de nuestro país en el exterior. Los peruanos le debemos un monumento de gratitud: comencemos a construirlo respetando su legado artístico, parte de nuestra historia pasada y presente y, por cierto, valioso patrimonio nuestro que tenemos la obligación de preservar, como ejemplo e inspiración para las generaciones futuras. Chabuca Granda, de auténtica alcurnia limeña, simboliza ese orgullo por lo nuestro que no debemos ni podemos perder.

Cerca del Mar

Ezequiel Cisneros

Cerca del mar

yo me enamoré

y como la luna, la brisa y la espuma,

también te besé.

La noche azul

noche tropical,

comprendió mis penas y entre sus arenas

yo pude soñar.

El mar nos arrulló

pensando en nuestro amor;

y al despertar, de aquella ilusión,

un beso nos dimos

y en el beso unimos

tu amor y mi amor.

El mar nos arrulló

pensando en nuestro amor;

y al despertar, de aquella ilusión,

un beso nos dimos

y en el beso unimos

tu amor y mi amor.

Tu amor y mi amor.

Amor de Abril

Vals Peruano

Letra y Música: Edgar García

Hoy recuerdo el día aquel que sin palabras,
me decías: jamás he querido así.
Recuerdo aquel instante
en que tu luz llegó a mi vida,
para alumbrar mis días
y andar siempre junto a ti.

Son tantas alegrías, angustias e ilusiones,
que con loca pasión, apuramos sin cesar.
Tus ojos me dicen sin preguntar:
si acaso, te quiero como ayer,
rielando la luna dice feliz:
si, ahora te quiero más que nunca,
por eso es que te canto
y seguiré cantándote,
tú eres mi poesía, mi canción,
tú eres mi voz.

Bailemos este vals, recordemos aquel
día feliz de Abril, que te amé por primera vez.

Brindemos por cada instante inmenso
y tierno, que nos hace crecer,
vivamos la noche más intensa,
de gloria sublime y placentera,
el alba nos trae un nuevo día,
que aún quedan,
muchas cosas que quiero
yo contigo compartir (disfrutar)

PERUANIDAD

(vals Peruano)

Letra y Musica: Luis Abelardo Nuñez

YO SOY EL VALS PERUANO

Por: Raul Alvarez-Russi

Asi reza un vals de la autoria de Luis Abelardo Nuñez, su titulo «Peruanidad» y la unica grabacion
conocida es la que le hicieran «Los Morochucos»,
prueba que no solo en el extranjero se le llama
al genero vals Peruano y dice asi….
Yo soy el Vals Peruano

que trae entre sus manos

el lirico mensaje

de la Peruanidad.

>

Me arrullaron las olas

de un viejo continente

seda multicolores

>

y renaci de pronto

con nueva indumentaria

arrogante y traviseo

sencillo y bonachon

>

Yo soy el Vals Peruano

de poncho rojo y blanco

palpito en las arenas

que baña el ancho mar

>

De pronto soy follaje

donde anidan las aves

la niebla y las momtañas

me han visto sollozar

>

Las estrellas, la luna

los ojos de una moza

el sol y una sonrisa

saben de mi cantar

>

Yo soy el Vals Peruano

que trae entre sus manos

el lirico mensaje

de la Peruanidad

Enviado por:

Raul Alvarez-Russi

Miami-USA

RAFAEL OTERO LOPEZ

El 30.11.1997 a sus 76 años falleció Rafael Otero Lopez autor de diversos temas como «Los algarrobos» «La vidalita» «Ven amor» Rosa Victoria» «Enma» «Albedrío» «Mis lágrimas» «Porque sigues llorando»

Cuentan que Alicia Maguiña llevó a su lecho la última grabación que hicieran con el maestro Oscar Aviles en abril de 1997 del popular «Los algarrobos», lástima que no pudo escucharlo en disco.

Nace en Piura en 1921 y estudia en el Colegio N°21. En 1936 forma el trío Los Amigos.

En 1942 ingresa a la FAP donde llega al grado de técnico pero se retira para regresar a su música.

En 1943 formó el trío «Los Trovadores del Norte» con Dinas Ayulo y José Aguilar. Luego debutaron en 1944 en Radio Central. En Lima los grupos más representativos del Norte eran además de ellos también «Los Trovadores del Valle»..

En 1950 Los Trovadores del Norte hicieron giras por Ecuador, Chile y Argentina. A su regreso fallece José Aguilar y tanto Rafael Otero como Dimas Ayulo regresan a su tierra. Años después deciden dar nuevamente vida a Los Trovadores del Norte con Dimas Ayulo y Alberto Ovalle (piano).

Hicieron gran actuación en Radio Victoria alternando con Los Embajadores Criollos. En amistad con Romulo Varillas hacen que Los Embajadores Criollos graben «Yolanda» …Siento celos de aquel que con su brocha, ha podido pintarte toda toda…..

También llegaron a grabar «Odiame» de la cual le pertenece a Rafael Otero sólo la música ya que la letra fue extraída de un soneto de Federico Barreto llamado «El último ruego».

En 1955 los contrata Odeón y una canción conocida que graban es «Así será» de Emilio Santisteban «muchas veces lloramos cuando sufrimos…


Enviado por: Felipe

TARKA

Aerófono tubular de soplo con canal de insuflación. Por lo común, su largo fluctúa entre los 35 cm y los 45 cm, y su diámetro, entre los 5 cm y los 7 cm. Si se mira su cuerpo transversalmente, éste tiene en su parte superior cinco lados rectos obtenidos mediante cortes longitudinales, que le dan una forma de pentágono irregular, y su parte inferior posee la forma de una semicircunferencia.

El voluminoso grosor de sus paredes de madera permite su pronunciado y característico rebaje, que se extiende casi desde el comienzo de la segunda mitad del largo del instrumento hasta cerca del extremo de ésta, y sobre cuya superficie plana se encuentran sus seis agujeros.

Debido a su tesitura habitual de una octava y media, que va desde un Sol 4 hasta un Do 6, con la Tarka pueden ejecutarse melodís ricas y compejas, pero en la práctica de su repertorio folclórico ello resulta excepcional, ya que sus posibilidades melódicas, la mayoria de las veces, se reducen a sencillos desarrollos.

No resulta fácil sugerir siquiera su origen o procedencia, pudiéndose suponer, por razones analógicas, su ancestro andino prehispánico, con un notable influjo europero en su forma de actuar.

ALMA MIA

Vals

Pedro Miguel Arrese

El día que me olvides alma mía,

no se si existirás en mi penar,

al verme solo triste y olvidado,

mi vida la haría Yo arrancar,

mi vida la haría Yo arrancar

Hay golpes que se reciben con resignación

Hay golpes que el destino da sin compasión

pero cuando se pierde un cariño

no hay nadie que calme este dolor,

no hay nadie que calme este dolor

Fuiste Tu todo mi ser,

mi amor todo te lo entregue

el amor que te profeso, es el mas puro mujer

si los lazos que nos unen se llegaran a romper

que se acabe ahorita mismo la existencia de mi ser,

si los lazos que nos unen se llegaran a romper

que se acabe ahorita mismo la existencia de mi ser.

Enviado por: José Antonio- El Chalan

LAS CASTAÑUELAS

Es el instrumento importado de España, es decir, son dos rodajas, levemente alargadas y excavadas, de madera dura, independientes, que juntas adquieren la figura aproximada de una castaña. Se emplea en las ciudades especialmente de la costa.

Ubicación geográfica:

Ayacucho: Huamanga

Arequipa: Arequipa

Ica: Chincha, Ica, Nazca

La Libertad: Trujillo

Lambayeque: Chiclayo

Lima: Cañete, Chancay, Lima

San Martín: Huallaga

Usadas para la música costeña especialmente para el VALSE y la POLCA.

Respecto a las castañuelas, es impresionante la gran cantidad de formas y tamaños que existen en nuestra cultura tradicional, a veces dependiendo de las zonas y en otras coexistiendo en un mismo lugar. El nombre de castañuela, o castañeta , designación más común hasta el siglo XVIII, parece proceder de su semejanza con el fruto del castaño, aunque en las citas literarias y en los diccionarios antiguos como el de Nebrija (s. XV) se emplea para definir el chasquido que se hace al frotar los dedos contra la mano, lo que hoy llamamos ‘hacer pitos’, éste se consideraba un ademan de desprecio: ‘Dar castañetas’ y lo diferencia de las tarreñas ‘chapas de tañer’. Algunos diccionarios más modernos,como ‘El Tesoro de la Lengua Castellana o Española’ de Covarrubias añaden que ‘ para que suene más se atan al pulgar dos tablillas cóncavas y por de fuera redondas a modo de castañas’. Aún en la actualidad existen unas castañuelas muy pequeñas, de apenas 4 ó 5 cm de diámetro que se colocan y tocan de esa forma y se denominan Pitos. No queda pues claro si fue antes el sonido o el instrumento, durante mucho tiempo se utilizó indistintamente para definir a ambos. Otros nombres que reciben, según lugares es ‘postizas’, en Valencia, ‘Chácaras’ en Canarias , “jotaneos” o pulgaretes en Aragón, “Krisket” ó “Kaskabeleta” en Euzkadi, “Castanyoles” o “esclafidors” en Cataluña ……

La mayoría de las castañuelas, se tocan por pares, una en cada mano, y cada una de ellas consta de dos piezas simétricas, convexas por la parte exterior (concha) y ahuecadas en su parte interior para aumentar su sonoridad. Éste hueco se denomina corazón y puede ser de diferentes formas y tamaños, redondo, cuadrado, triangular, en forma de estrella etc. La cara interior de cada pieza no suele ser
totalmente plana, sino que es más prominente por la parte inferior, de manera que el golpe se produce tan sólo en éste punto, de ésta forma el sonido producido no se ‘ahoga’ y sale mas limpio y claro. A diferencia de las tejoletas, las dos piezas de la castañuela están unidas por su parte superior mediante un cordón que las atraviesa por dos puntos, llamados orejas o cejas, y sirve también para fijarlas a los dedos.

La forma de las orejas es también muy variada, y puede ser desde casi nula a excesivamente prominente. Por supuesto la forma de castaña, así como el tamaño no es estándar, salvo en las actuales castañuelas de ‘flamenco’ o ‘concierto’ que más comúnmente se comercializan en la actualidad. Las castañuelas Ibicencas pueden alcanzar mas de 20 cm. de largo y de 10 a 11 de ancho, y casi 5 cm. En la parte más gruesa. Evidentemente no se emplean para repicar y con ellas, colocadas en los dedos medios de cada mano, se producen golpes secos y ritmos pausados. Lo mismo podemos decir de las Chácaras Canarias, en forma redonda o las grandes castañuelas de algunas comarcas de León y Asturias. En el otro extremo se encontrarían los ya mencionados Pitos, de pequeño tamaño que se colocan en el Pulgar. Entre ambos existen numerosas variantes, siendo el tamaño más abundante el que se puede colocar en el interior de la palma de la mano. Sus formas son ovoides, redondas, cuadrangulares, triangulares… El material mas empleado en su construcción es la madera, preferentemente de gran dureza como el boj o la encina, nogal, haya o frutales del lugar y en la actualidad el Palo santo ó granadillo que parece ser la preferida de los ‘concertistas’. También se han empleado otros materiales, especialmente en la vertiente no popular como el marfil, hueso (para pitos) metal y actualmente Tela prensada (parece que con excelentes resultados) o ebonita.

Existen excelentes constructores profesionales de castañuelas, especialmente de ‘flamenco’ y ‘concierto’ incluso en Estados Unidos,
en donde se han fabricado piezas de gran calidad. Los modelos tradicionales suelen ser fabricados por pastores o artesanos de las distintas comarcas peninsulares, en éstos casos suelen estar decoradas con tallas y dibujos de gran belleza que hacen que cada ejemplar sea único y personalizado a su dueño. Hechos a punta de navaja o lezna constituyen una de las fuentes más importantes de arte pastoril y tradicional en nuestra cultura están formados por multitud de formas y símbolos de gran valor etnográfico. En las actuales castañuelas comerciales, aunque de gran calidad acústica se ha perdido, lógicamente, ésta interesante faceta tradicional. Para tocar las castañuelas se colocan en ambas manos sujetándolas con el cordón entre los dedos índice y medio si se trata de acompañar bailes o danzas populares o en el pulgar si son pitos o castañuelas modernas, de flamenco o concierto, ésta última forma permite mantener libre los otros cuatro dedos para tocar y repicar lo que permite mayor lucimiento del intérprete y dota de mayores posibilidades al instrumento. Como es natural, en todo par de castañuelas siempre habrá una que suene más aguda que la otra, a ésta se la llama hembra, y macho a la grave, por lo general, se coloca en la mano derecha e izquierda respectivamente. Se comercializan incluso grupos de tres castañuelas con diferente afinación para que el instrumentista elija el par que mejor le convenga en cada caso.

Los datos más antiguos sobre ‘palillos de entrechoque’ se remontan al antiguo Egipto, donde junto a numerosas representaciones gráficas se han conservado algunos ejemplares, algunos con forma de manos, palillos de marfil de hipopótamo se han encontrado envueltos como momias en pequeños estuches-sarcófagos. Curth Sachs se refiere a dos modelos de castañuelas en el antiguo Egipto, unas con forma de “bota de madera cortada longitudinalmente con muescas en la parte que correspondía a la pierna mientras que la parte del pie servía de mango”, parece referirse a algún tipo de tejoletas, pero también habla de un segundo modelo que “tenía casi la apariencia de las castañuelas españolas modernas, pero era menos chata y asemejaba una castaña”, además ” estaba ahuecada por las caras percutientes para dar una resonancia más plena”, sin embargo no considera que el origen sea egipcio sino fenicio de donde paso al país del Nilo y se extendió por todo el Mediterráneo hasta la Península.

Ibérica. Los griegos las representan en muchas de sus obres usadas por bailarines, en especial del culto a Dionisos. Pero los palillos de entrechoque de una u otra forma existen en la mayoría de piases del mundo. En extremo oriente, se emplean grupos de 12 tablillas unidas por cordones colocadas en abanico, aunque la forma de tocar difiere de nuestro instrumento. Pero es probable que la actual castañuela tenga su origen más directo en la ‘crusmata’ Ibérica formada por dos grandes conchas marinas o dos piezas de madera que se hacían sonar entre los dedos y la palma de la mano. La sencillez del instrumento y su facilidad facilita su difusión por toda la península apoyado en las diferentes colonizaciones y movimientos de población, así como su evolución para adaptarse a las peculiaridades de cada comunidad, incorporándose a la música popular e incluso culta de la Edad Media, como lo demuestran algunas ilustraciones como la cantiga 330, de Alfonso X donde un músico parece acompañarse de unas tarreñas alargadas a la vez que canta junto a un tocador de chirimía. A partir del Renacimiento y siglos posteriores, la castañuela es citada a menudo en la literatura describiendo escenas populares aunque siempre asociado a música ruda de villanos y pastores, y en ocasiones a bailes populares de dudosa moralidad, como la Zarabanda y la Chacona que debido a los ‘lascivos movimientos y contorsiones ’ de los danzantes provocaron la censura de algunos de nuestros moralistas y el ‘escándalo’ a algunos visitantes extranjeros a la vez que la admiración por la maestría del baile. Pero también se empleaban castañuelas en Danzas rituales religiosas. Aún se conservan en la actualidad manifestaciones tradicionales en que se ofrenda al ‘santo’ con danzas ceremoniales acompañadas de castañuelas, un ejemplo es la “Danza de Picayos” de Cantabria que emplea un modelo específico de castañuela.

A partir del siglo XVIII, el instrumento, hasta entonces propio de las clases populares,
se comienza a introduciren la sociedad más ‘culta’, debido al gran auge que tomo la seguidilla y la introducción del bolero en los salones de baile y fiestas más elegantes, se fijan la sujeción al dedo pulgar y se desarrolla un estilo mas ‘fino’ y ‘elegante’, de aquí, la aparición de grandes interpretes profesionales y perfeccionamiento del instrumento, su aparición en escenarios teatrales etc. que da origen a la actual y conocida castañuela de concierto y flamenco del que tantos intérpretes como Antonia Mercé (La Argentina), Lucero Tena o José de Udaeta han hecho Gala.

Por último es necesario mencionar una obra al que todos los tratadístas se refieren. Es el libro “Crotalogía o ciencia de las castañuela” publicado en 1782 por el agustino Juan Fernández de Rojas. Parece un libro serio y documentado, y así lo es en parte, pero esconde un finísimo humor u una profunda sátira contra los tratados del siglo XVIII.

PORFIRIA

(Vals Criollo)

del maestro Felipe Pinglo

De mirtos coronada
en medio de las flores,
te he visto yo, Porfiria,
en mi sueño de amor.
Mas al llegar al sueño,
al final ya despierto,
vino el hada de la noche,
besóme y se alejó.

¿ Qué fue de tu belleza ?
¿ Qué fue de tu hermosura ?
ese mirar de fuego
que el mundo pregonó
Todito lo has perdido
por ambiciosa y necia,
de Dios has recibido
la eterna maldición.

Al pensar en el futuro edén
que con tu amor iba yo a realizar
mi corazón palpita de placer
al ver cercana la felicidad.
Pero la mano del destino cruel,
estrella vil que el destino guió
con su artero brillo vino a apagar
los destellos de mi corazón.

IDOLO

(Vals)
—–
Letra y Música:
Braulio Sancho Dávila

I

Un día en perfecta paz,
en armonía los dos.
Cuanto más cercana estás,
más cercano siento a Dios. (bis)

Idolo, tú eres mi amor.
Me robaste la alegría.
Por tí muero de dolor,
son por tí las penas mías. (bis)

Desde que me dejaste
mi corazón está triste,
y está marchito y solo
desde el día en que te fuiste.

En mi pobre vida
no hay una esperanza,
si ya ni mi amargo llanto
a tu corazón alcanza (bis)

II

Un día en perfecta paz,
los dos en gran armonía.
Digan pues si existe amor |
donde hay tanta felonía. | (bis)

Idolo, tú eres mi amor.
Préstame tus agonías,
que aunque fueron de dolor, |
no serán como las mías. | (bis)

¿Por qué quitarme quieres
las penas de no matarme?
¿Por qué mujer, Oh, Idolo,
quieres martirizarme?

Deja que yo muera,
y que en paz descanse.
Anota que soy uno
que con tu amor mataste. (bis)