Fabiola de la Cuba

fabiola de la Cuba
fabiola de la Cuba

Sin duda Fabiola de la Cuba es una de las más destacadas jóvenes intérpretes de la música peruana, debido a su sólida y variada formación artística y sobretodo a su talento.

Profesionalmente su salto está marcado por su participación en los Vecinos de Juan, grupo que propone una especial fusión entre la música peruana de la costa y el rock, con poemas de Juan Gonzalo Rose, Manuel Scorza, César Vallejo, entre otros.

Luego de haber trabajado durante cuatro años con esta banda, Fabiola viaja a Brasil, donde se establece por dos años, y presenta un espectáculo diferente, matizado con boleros, sones y música peruana.

Regresa al Perú, y en 1995 realiza exitosas presentaciones como primera voz con los Hijos del Sol en el auditorio del Colegio Santa Úrsula, grupo con quien ya había compartido el escenario en 1992.

En noviembre de 1996 lanza su CD titulado «DOS EXTRAÑOS», con el sello de Discos Hispanos. En esta producción interpreta once valses del gran compositor Don Mario Cavagnaro, y cuenta con reconocidos músicos como Lucho González, Alex Acuña, Ramón Stagnaro, entre otros.

Debido a su calidad artística es galardonada como la «Cantante Revelación» de 1996. A inicios de 1997, se presenta en importantes Auditorios de Lima, cerrando con broche de oro el Festival «Encuentro con el Perú», que se llevó a cabo en el Centro Cultural de la Universidad Católica. Meses después representa al Perú en el Festival Internacional OTI que se realizó en Lima con la participación de 22 países.

En Noviembre de 1998 es invitada al XIII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE LA CANCIÓN DE PUERTO RICO, en el palacio de Bellas Artes de la ciudad de San Juan, compartiendo escenario con Valeria Lynch.

En 1999 participa en el espectáculo «ENERGIA», bien considerado por la crítica nacional. En Abril de ese año se presentó en el gran concierto «PERÚ 99» organizado por Telefónica del Perú, con reconocidos intérpretes nacionales como Gianmarco, Miki Gonzales y Eva Ayllón. Posteriormente participa en otros conciertos en provincias organizados por la misma empresa.

Fabiola de la Cuba presenta actualmente su más reciente producción discográfica «otra vez…el alma», realizada con la compañía discográfica, IEMPSA.

«otra vez… el alma» cuenta con la participación de 28 destacados músicos nacionales como Don Félix Casaverde, Santiago «Coco» Linares, Javier Munaico, José Luis Madueño y primeras cuerdas de la Sinfónica Nacional.

Juan Castro Nalli, reconocido compositor del vals «Pasito a paso…otra vez» de la autoría de la señora Chabuca Granda, interpreta el preludio en piano de esta versión para la producción de Fabiola.

Destaca la participación del director musical Víctor «Coco» Salazar, importante pilar de «otra vez… el alma» que ha tenido a su cargo los arreglos y la dirección general.

ACORDEON

Se le puede clasificar como instrumento folklórico por trasculturación. Su origen no se encuentra en el folk, sino en Europa, como producto de la sociedad contemporánea. Aerófono muy usado en el extremo sur del país, especialmente en la zona de influencia Chilena, una de las mas ricas del folklore musical. También su vigencia llega hasta la zona central, pero en forma poco frecuente. Existen dos tipos de acordeones: el acordeón piano y en de botones.

El primero consta de un pequeño teclado, que generalmente llega a las dos y media octavas con tonos y semitonos, para la mano derecha y botones de bajos para la mano izquierda. El acordeón de botones es mucho mas popular en la zona sur, pese a que sus posibilidades son mas limitadas, los ejecutantes destacan las perfectas armonizaciones que con el logran. Tiene solamente tonos mayores y diferencia sus notas según se comprima o traccione. En su mano izquierda lleva ocho bajos para acompañamiento.

Esther Davila -«BARTOLA»

Esther Davila -"BARTOLA"
Esther Davila -"BARTOLA"

Nadie mejor que su madre, convencería a Bartola que todo inicio es doloroso, por eso, cuando ella recibió el primer golpe de su vida, sin saber que aquel marcará el inicio de una carrera que ni sospechaba. Cerró los ojos, apretó los dientes, respiró hondo y se entregó resignada a la contundencia de un cucharonazo de palo que se quebró en sus aun tiernas rodillas. Esther Dávila tenía sólo 15 años y recibió de su madre aquel castigo por haberse escapado del colegio para irse a cantar en un escenario. Eran los tiempos de las «Caravanas Culturales» y ningún joven talento que se estimara como tal, podía resistirse a la tentación de saltar a la fama a través de esa suerte de cruzadas que promovían reclutar nuevos valores de la música y otras artes.

Lo curioso es que Esther, a diferencia de otros artistas, no fue en busca de su destino, sino que el mismo se encarnó en la figura de Martha Chávez, «la peruanísima», organizadora de las famosas caravanas, quien asombrada por la voz y el precoz temperamento de Esther, quedaría fascinada por el talento de esta jovencita, que se inició como jugando.

Pero antes, de jugarse el todo por el todo en el mundo de la música y el canto, Esther, tuvo que hacerle frente al más duro de los retos: su propia madre, quien se negó a apoyarla en sus inicios por considerar que «el mundo de los artistas no es adecuado para una señorita de su casa». Si no fuera por los encantos dice ahora «Bartola»_ de Martha Chávez, quien más adelante se convertiría en mi madrina artística, mi padre no hubiera intercedido por mi para convencer a mi mamá de que concursara en la Caravana Cultural».

Y así fue como vino el primer triunfo para «Esthercita Dávila del Perú» que es así como se le conocía en sus inicios artísticos, pues ganó el concurso y un premio de 10,000 soles, con el cual su madre quedó plenamente convencida de que su hija…¡tenía talento!

En «El Plebeyo», popular lugar de encuentro de la bohemia criolla de aquel entonces, comenzó Esther, su carrera como cantante profesional y con ello vendrían también sus primeros contratos.

A la tercera va la vencida!
A pedido de «El carreta», Jorge Pérez, quien una noche la oyó cantar, Esther Dávila se presentó al popular programa «Danzas y Canciones» que dirigía Augusto Polo Campos. Nadie reparó en ella, pues imaginaban que era una más de las tantas espectadoras que pugnaban para ver a sus artistas favoritos. Cuando Esther, cansada ya de tantas horas de espera, estuvo decidida a no regresar más, Augusto Polo Campos casi con compasión le preguntó: ¿y a ti, qué te trae por aquí? Y ella sin arrendrarse le contestó: «he venido a cantar».

«Secreto» de Baluarte y Reyes Pinglo, fue la prueba de fuego de Esther. Incrédulo aun del talento de aquella jovencita, por la facilidad con que cantó ese tema, Augusto reta a Esther a interpretar otro. Fue con «Celos» que la novata cantante estaba ya por convencer a Polo Campos de su arte, pero no fue sino hasta que interpretó con magistral voz y encanto una marinera, CON LA QUE EL COMPOSITOR terminó por aceptar de que estaba al frente de una gran revelación del canto. Es as que a partir de tal descubrimiento, Augusto la bautizó como Bartola, en homenaje a la gran bailarina de marinera, Bartola Sancho Dávila, PUES CON LA MISMA INTENSIDAD QUE ESA LEYENDA DE LA DANZA LE PONIA A SUS MARINERAS, ESTHER HACIA DE LAS SUYAS CON EL CANTO.

SUS AMIGOS…

A PARTIR DE ENTONCES, Esther Dávila quedaría en el recuerdo y con él, la extraña combinación de una personalidad que tenía visos de audacia, pues sólo cuando conoció a Carlos Postigo, gran amigo y artista, Bartola, mucho más mujer; mucho más segura se apropió del escenario y del corazón de su público con una entrega nunca antes vista. La amistad con Postigo, marcó el segundo nacimiento de una artista que hizo de la autenticidad su sello personal.

Más adelante conocería al «Señor de la jarana»; Don Abelardo Vásquez, a quien le uniría una profunda amistad. De él, dice Bartola, aprendió los secretos de la verdadera jarana y de él también aprendió lo mucho que se puede llegar a amar a los grandes amigos.

Entre esas reminiscencias, que no hacen mas que traer al recuerdo los mejores momentos de una artista que ha paseado el nombre del Perú en Estados Unidos, Francia, Alemania, España, Canadá, entre otros lugares, Bartola les dedica un homenaje a todos los que, a lo largo de estos 31 años de vida artística, la acompañaron en esta travesía de «CARIÑO».

RAFAEL AMARANTO CASTILLO

Honoris Causa a un virtuoso de la guitarra

Un maestro de la guitarra en el Perú, Rafael Amaranto Castillo, será distinguido hoy jueves 29 de mayo, a las 6 p.m., en el Salón General del Centro Cultural de San Marcos, con el título de Doctor Honoris Causa, máxima distinción que confiere nuestra universidad a intelectuales, científicos, religiosos y artistas, que con su trayectoria han contribuido a la paz, el bienestar y el desarrollo de la humanidad.

Nacido en el pueblo de Coina, La Libertad, en 1935, Rafael Amaranto conformó su primer trío llamado Los Porteños, a la edad de 17 años. Con esta agrupación obtuvo el primer puesto musical en un concurso organizado por el mundialmente conocido conjunto Los Panchos.

En 1959, conjuntamente con Óscar Bromley y Félix Casareto, forman Los Caciques, que si bien tuvo una fugaz duración, alcanzó una resonancia nacional y de permanente trascendencia, de acuerdo a la crítica especializada. Entre sus temas destacan No me olvides, Paula Rosa, Recuerdos de Amor, entre otros.

Amaranto ha sido director musical, productor, maestro de canto y arreglista de reconocidos intérpretes, tales como Chabuca Granda, Lucha Reyes, Jesús Vásquez, Arturo «Zambo» Cavero, Eva Ayllón, entre otros. Asimismo, ha incursionado en diversos géneros musicales con marcado éxito.

César Miró alguna vez comentó: «La guitarra es en el Perú, uno de los más accesibles elementos de comunicación…Y entre esos virtuosos ejecutantes de la guitarra peruana, ubicamos en primera fila a Rafael Amaranto».

La búsqueda del aprendizaje y el perfeccionismo lo llevó a realizar estudios académicos en el Conservatorio Nacional de Música. Será, sin duda, una velada en la que en la persona de Rafael Amaranto se distinga a todos aquellos que siguen el derrotero de uno de los cultores más representativos de la música peruana.

El virtuoso de la guitarra

A los 10 años Rafael Amaranto decidió vivir de la guitarra. A esa edad le pidió a su madre que le comprara este instrumento e indirectamente le dijo que su futuro lo dejara en sus manos. Y así fue. Hasta la fecha vive de manera exclusiva de este arte y es considerado la Primera Guitarra del Perú.

«Ese regalo fue como satisfacer a un niño con el juguete más preciado. Para mí fue algo serio y lo tomé así desde el principio. Inicialmente yo mismo fui mi profesor. Me ingeniaba diversos ejercicios con la guitarra. Fue muy grato dedicarme desde muy niño a la música», dijo.

Esta pasión la heredó de su padre, también músico, quien murió cuando apenas tenía dos años de edad. Sin embargo, asegura que captó sus genes, que los cultivó con mucha pasión y estudios en el Conservatorio Nacional de Música.

Amaranto sostiene que su amistad con los integrantes del trío Los Panchos, en especial de Gil, la primera guitarra del grupo, fue crucial para su carrera. «Él me animó a estudiar la técnica de la guitarra, fue cuando descubrí la gran ventaja que supone tener conocimientos en este campo», precisó.

Recordó que conoció a Los Panchos cuando participó en un concurso, junto con su grupo, en el que fueron los ganadores. En esa oportunidad, Gil fue testigo de cómo el público se deleitó y aplaudió muchísimo con una introducción de guitarra del entonces joven Amaranto, quien recién iniciaba su carrera musical. «Esa noche me pidió que le enseñara esa introducción. Fue como si un Dios me pidiera que le enseñara. Posteriormente, al ver que tocaba rústicamente me estimuló para estudiar música», indicó.

Uno de los requisitos para ser condecorado con el Título de Doctor Honoris Causa es haber contribuido notablemente al desarrollo de la ciencia o el arte. Rafael Amaranto hace tiempo cumplió este requisito. Desde 1959 de una forma muy personal, al margen de lo que enseñan en el Conservatorio Nacional de Música o en los libros, introdujo la ejecución de la guitarra con dos dedos, «Twinpicking», que consiste en tocar alternadamente con el pulgar y el índice, como dos púas o plectros, con el que se obtiene resultados de gran fuerza y expresión tanto para la guitarra clásica como para el bajo.

Asimismo, es uno de los mejores exponentes de la música criolla y la música serrana. A partir de 1970 le da otro giro a su estilo introduciendo la guitarra eléctrica en su ejecución. «Pensé que los críticos y el público no lo aceptarían. Sin embargo no fue así. Grabé 20 discos y todos tuvieron aceptación. Las más importantes de esa época fueron en música criolla «Al ritmo de Amaranto» y «El sentir serrano de Amaranto» en el rubro del huayno.

Gracias al interés de Chabuca Granda por cultivar la buena música, Amaranto logró que los guitarristas sean reconocidos por sus arreglos. «Ella me pidió, junto al argentino Martín Torres, hacer una producción discográfica. Me dio amplia libertad para trabajar y reconoció económica y artísticamente mi servicio. Anteriormente se pagaba al guitarrista por su participación, pero no se resaltaba el nombre del director, ni los arreglos musicales que se hacían. Después de esa fecha cambió la faceta de muchos músicos», recordó.

Su trabajo es infatigable, en estos momentos se encuentra enfrascado en la formación de un grupo de música serrana que se llamará Sentir Serrano de Amaranto. Aún no quiere adelantar más detalles al respecto, pero sí nos aseguró que en esta propuesta cada una de sus temas tendrán una duración entre 6 a 8 minutos. «Las canciones de música criolla o serrana son cortas, de apenas 2 a 3 minutos, la intención es que al igual que la salsa estos géneros también tengan amplia duración», señaló.

A lo largo de los 50 años de fructífera labor artística, Amaranto también disfrutó de la internacionalización de su música. Actualmente, además de continuar con su pasión, también se dedica a la enseñanza de su arte en el círculo de estudios y Taller de Investigación Empresarial de la Facultad de Ciencias Administrativas de San Marcos. Se desempeña como director del curso completo de guitarra.

Considerado también el Guitarrista más versado del Perú, Amaranto asegura que el título de Doctor Honoris Causa que le otorgará esta noche San Marcos es el más importante. «Hay muchas distinciones, y premiaciones que le causan a uno satisfacción, pero me parece que ni todas juntas reunirían el valor que contiene esta distinción», subrayó.

Elizario Rueda Pinto

Don Elizario realizó cambios muy buenos a nuestra música criolla que por los años 1940 y 1950 era algo romanticona.

Entre sus producciones podemos resaltar :

Te olvidaré (lo cantaba Roberto Tello)

Callejón Limeño (popularizada por Los Troveros)

Chiquita Linda (cantaba Roberto Tello)

Balcón (que lo cantaban extraordinariamente Los Morochucos)

y para mí su mejor producción. Quien no ha tarareado siquiera CLAMOR…anoche te tuve en mis brazos/un solo momento, momento de amor……./no te olvidaré mi bien/no te olvidaré mi amor/eso es imposible/por lo que pasó…..(lo cantaban Los Morochucos, Esther Granados, Jesús Vasquez y otros jaraneros)

Mi homenaje a tan ilustre compositor que alegró nuestra música criolla.

Décimas – Guerra del Pacífico

Guerra del Pacífico

La guerra entre Perú y Chile, conocida también como la “guerra del guano y del salitre” (Basadre 1968, T. VIII), necesariamente debió motivar a nuestros poetas populares, quienes exaltaban con encendidas coplas patrióticas del heroísmo de los defensores de nuestra soberanía e integridad territorial. De entre la misma tropa deben haber brotado infinidad de huaynos y festejos, tonderos y zamacuecas, alusivos a las acciones bélicas de mar y tierra. Téngase en cuenta que en el ejercito peruano, al decir de Markham:

“… la infantería se componía principalmente de indios de pura raza, de lengua quechua, y la caballería y artillería de negros y mestizos”.

(Markham 1922: 89-90)

Terminada la “Guerra del 79” y aún sin cerrar las dolorosas heridas abiertas en el alma de nuestro pueblo, ocurre entonces un hecho notable en las habituales y no interrumpidas controversias de decimistas. A la temática tradicional del canto a lo humano, se agrega desde entonces el canto por la Guerra con Chile.

Nuevas cuartetas dan pie a glosas en loor a Grau, Bolognesi y Ugarte. Casi desde un primer momento cubre la mente del repentista el panorama patriótico de los héroes de Angamos y Arica:

Bolognesi defendió

su patria con heroísmo,

y Ugarte, por patriotismo

del Morro al mar se tiró.

Las glosas que sobre el tema recogemos en esta selección, datan a todas luces de época posterior a la Guerra del Pacífico. Tienen por fuente la historia escrita y así lo admiten.

En el año 80 fue

aquella sangrienta guerra;

el combate fue por tierra,

como en la historia se ve…

Siendo otra prueba, ésta de carácter cronológico, la referencia al homenaje que gobiernos y pueblos peruanos rindieron a Roque Sáenz Peña en 1905, cuando se inauguró el monumento a Bolognesi.

Luego que al Perú vino

veinticinco años más tarde…

BOLOGNESI DEFENDIO (I)

Bolognesi defendió

su patria con heroísmo.

Ugarte, por patriotismo,

Del Morro al mar se tiró.

1

Fue de junio el día 7

del año 80 fatal,

hizo su nombre inmortal

Bolognesi con su gente:

el enemigo, presente

un parlamento mandó.

Nuestro Jefe respondió:

“¡Eso nunca se verá!”…

Con honor y facultad

Bolognesi defendió.

2

“Tengo deberes sagrados”

-le contestó al chileno-,

“Mi último cartucho quemo

antes de ser humillado!…”

Los jefes, muy indignados,

ven al grupo con cinismo.

Nuestros compañeros mismos

noble juramento hicieron:

¡Hasta morir defendieron

su patria con heroísmo!

3

Pelearon estos guerreros

con número triplicado:

¡Dos mil quinientos soldados

contra siete mil chilenos!…

El mar, humilde y sereno,

dio sepultura en su abismo.

Tres peruanos que ellos mismos

noble juramento hicieran,

ahí murió por su bandera

Ugarte, por patriotismo.

4

Retratado en todas partes

hay tres héroes en el Perú,

por su nobleza y virtud:

Grau, Bolognesi y Ugarte.

Sáenz Peña tuvo parte

porque nos acompañó,

preso y herido cayó

ese argentino orgulloso,

y el peruano glorioso

del Morro al mar se tiró.


Fuente: Fuente oral. Parecen ser originales de Hijinio Quintana. Comunicó Carlos Vásquez

Aparicio. Han sido reconstruidas en parte por el autor de esta antología.

BOLOGNESI DEFENDIO (IV)

Bolognesi defendió

su patria con heroísmo.

Ugarte, por patriotismo,

del Morro al mar se tiró.

1

En el año 80 fue

aquella sangrienta guerra,

el combate fue por tierra,

como en la historia se ve.

Luego el chileno después

la rendición le pidió;

nuestro Jefe respondió:

“¡Eso nunca se verá!…”

Con honor y facultad

Bolognesi defendió.

2

Don Francisco Bolognesi

nunca se quiso rendir;

lo que habló llegó a cumplir

y que de ejemplo sirviese.

No creyó Chile que hubiese

tan fantástico heroísmo:

tres peruanos que ellos mismos

su bondad dejaron ver,

ahí murió por defender

su patria con heroísmo.

3

Deben de estar en la gloria

el alma de esos señores,

y aquí hay que hacerles honores

hasta su última memoria.

Así, la nación traidora

tuvo el valor y cinismo,

vender a sus hijos mismos

de una injusta manera;

ahí murió por su bandera

Ugarte, por patriotismo.

4

El combate fue notable

y penoso al mismo tiempo;

dieron noble cumplimiento

a un número tan grande.

El argentino, en su alarde,

estando herido cayó;

y Ugarte cuando vio

el combate en gran desmayo,

en su brioso caballo

del Morro al mar se tiró…


Fuente: Fuente oral. Parecen ser originales de Hijinio Quintana. Comunicó Carlos Vásquez

Aparicio. Han sido reconstruidas en parte por el autor de esta antología.

MI ABUELA PARIO A MI MADRE (I)

Mi abuela parió a mi madre,

mi madre me parió a mí,

las mujeres todas paren,

¡yo también quiero parir!…

1

Demos gloria a los patriotas

que murieron el 80;

pelearon sin tener cuenta,

sin ver una cosa y otra.

Corrieron miles de gotas

en ese lugar de sangre;

de un modo miserable

Bolognesi ahí cayó

y en el campo pronunció:

“Mi abuela parió a mi madre!”.

2

En el gran Morro de Arica

se batieron ambas partes,

el famoso Alfonso Ugarte

hizo una acción heroica.

Hoy su nombre se publica

por la acción que hizo allí,

diciendo: “Patria, por ti

me arrojo al extenso Océano;

como valiente peruano

mi madre me parió a mí”.

3

El coronel argentino

fue don Roque Sáenz Peña,

siendo valiente en su tierra

tuvo honor en su destino.

Luego que al Perú vino

veinticinco años más tarde,

se hicieron muchos alardes

en la capital de Lima.

Como ese hombre, en la Argentina

las mujeres todas paren.

4

El famoso Miguel Grau

en su veloz monitor,

en Angamos con honor

dejó el espacio azulao,

el sereno mar nublao

adonde él fue a sucumbir.

Dijo una mujer al oír

la acción del gran Bolognesi:

“¡Otro peruano como ese,

yo también quiero parir!…”


Fuente: Oral. Parecen ser originales de Hijinio Quintana. Comunicó Carlos Vásquez Aparicio. Han sido reconstruidas en parte por el autor de esta antología.

REGRESA

Vals
Augusto Polo Campos

Te estoy buscando, porque mis labios
extrañan tus besos de fuego.
Te estoy llamando, y en mis palabras
tan tristes mi voz es un ruego.
Te necesito, porque mi vida sin verte
no tiene sentido y van
y van por el mundo mis pasos perdidos,
buscando el camino de tu comprensión.

Apiádate de mi, si tienes corazón,
escucha en sus latidos la voz de mi dolor.

//Pero regresa, para llenar el vacío
que dejaste al irte, regresa, regresa
aunque sea para despedirte,
no dejes que muera sin decirte adios//

El plebeyo

La noche cubre ya con su negro crespón,
de la ciudad, las calles que cruza la gente
con pausada acción.
La luz artificial, con débil proyección,
propicia la penumbra que esconde en su sombra
venganza y traición.

Después de laborar, vuelve a su humilde hogar,
Luiz Enrique, el plebeyo, el hijo del pueblo,
el hombre que supo amar, y que sufriendo está
esa infamante ley de amar a una aristócrata
siendo plebeyo él.

Trémulo de emoción, dice así en su canción:
El amor siendo humano, tiene algo de divino.
Amar no es un delito, porque hasta Dios amó.
Y si el cariño es puro y el deseo es sincero,
¿por qué quitarme quieren la fé del corazón?

Mi sangre, aunque plebeya, también tiñe de rojo
el alma en que se anida mi incomparable amor.
Ella de noble cuna y yo, humilde plebeyo,
no es distinta la sangre, ni es otro el corazón.
Señor, ¿por qué los seres no son de igual valor?

Así en duelo mortal, abolengo y pasión,
en silenciosa lucha condenarnos suelen
a grande dolor, al ver que un querer,
porque plebeyo es, delinque si pretende
la enguantada mano de fina mujer.

El corazón que ve destruido su ideal,
reacciona y se levanta en franca rebeldía,
que esconde en su humilde faz.
Y el plebeyo de ayer es el rebelde de hoy,
que por doquier pregona la igualdad en el amor.
Enviado por Walter Huambachano Icaza

Cardo o ceniza

Autora : María Isabel «Chabuca» Granda

Cómo será mi piel junto a tu piel

cómo será mi piel junto a tu piel

cardo o ceniza

cómo será…

Si he de fundir mi espacio junto al tuyo

cómo será tu cuerpo al recorrerme

y como mi corazón si estoy de muerte…

mi corazón si estoy de muerte

Cómo será el gemido

y cómo el grito

al escapar mi vida entre la tuya

y cómo el letargo al que me entregue

cuando adormezca el sueño entre tus sueños

Han de ser breves mis siestas

mis esteros despiertan con tus ríos

Pero…

Pero…..

Se quebrará mi voz cuando se apague

de no poderte hablar en el oído

y quemará mi boca salivada

de la sed que me queme si me besas

de la sed que me queme si me besas

Pero…

Pero cómo serán mis despertares

Pero cómo serán mis despertares

Pero cómo serán mis despertares

Cada vez que despierte avergonzada…

cada vez que despierte avergonzada…

Tanto amor, y avergonzada…

tanto amor, y avergonzada.

Enviado por: Elena Gil