Un Barrio con Historia

Muchas personas desconocen realmente los límites de los Barrios Altos y quizás ni cuenta se han dado que transitan o trabajan en esa zona. Los Barrios Altos está limitado por el Río Rímac, la Avenida Abancay, la Av. Grau y su prolongación. El Congreso de la República está dentro de su área por lo que bien harían nuestros padres de la patria en elaborar leyes que protejan y sobre todo reconstruyan o rehabiliten esa zona muy tradicional de nuestra Lima que tiene una plaza que fue considerada por muchos años como la segunda principal de Lima, después de la Plaza Mayor, me refiero a la Plaza Bolívar.

El Congreso tiene dos plazuelas. La del frente es una plazuela o plaza con mucha historia, «Plaza Bolívar» y la que está en su parte posterior es una Plaza que fue construida junto con el local del Congreso, «Plaza del Congreso».

Como de niño viví a sólo una cuadra de la Plaza Bolívar, fui testigo de ciertos cambios que en ella ocurrieron y descubrí también a través de la lectura que dicha plaza es histórica y fue por mucho tiempo el centro cultural e intelectual de la vieja Lima ya que entre otros, ahí estuvo ubicada la Universidad de San Marcos que fue demolida para dar paso a lo que ahora es el Congreso. De ahí se desprende que la cuadra dos del Jirón Ayacucho se llamaba antiguamente «Calle de la Universidad» y fue cercenada cuando se construyó el local del Congreso.

La Plaza Bolívar es también conocida como «Plaza de la Inquisición» ya que allí quedaba el local de la Santa Inquisición, muy temida por muchos durante la época de la colonia. En su museo se exhiben los instrumentos y aparatos de tortura que utilizaba dicha institución. Con el crecimiento de Lima se perdió gran parte de dicho local ya que se tenía que dar paso a la construcción de la Avenida Abancay. Lo que siempre tuve curiosidad fue el saber si en las noches penaban las almas al interior de la Bomba Roma que se construyó a su costado y sobre terreno que había sido de la Santa Inquisición. Tal vez algún bombero que haya pasado la noche en ese local pueda contarnos si se podía dormir bien ahí.

Ricardo Palma, en sus «Anales de la Inquisición de Lima», contó una anécdota sobre la tan temida Santa Inquisición: «Premunidos en sus privilegios, llegó ocasión en que los inquisidores se atrevieron a llamar a juicio hasta el representante de la corona. Citado a comparecer ante el Tribunal el marqués de Castelfuerte, se hizo escoltar hasta la puerta por una compañía de sus guardias y dos piezas de artillería. Penetró en la sala de audiencias, colocó su reloj sobre la mesa y previno a sus señorías que, si antes de sesenta minutos no había terminado la sesión y salido él a la calle, sería cañoneado el edificio. Dicho esto, tomó asiento y contestó a las futilezas que se le preguntaron. Inútil es añadir que media hora después el virrey se retiraba tranquilo».

Por estar la Universidad de San Marcos ahí ubicada, la Plaza Bolívar fue conocida también con el nombre de «Plaza de la Universidad» y ahí solían reunirse los intelectuales de la Lima antigua, siendo también el centro de las ceremonias más importantes de aquella época.

Ramón Castilla fue quien inauguró la estatua de Simón Bolívar que tiene dicha plaza y que fue mandada a construir en Europa. Desde esa fecha, dicha plaza adoptó el nombre de «Plaza Bolívar». En la ciudad de Caracas, Venezuela, hay una plaza que tiene una estatua idéntica a la que hay en la Plaza Bolívar de Lima, y es que ellos maravillados por la belleza de dicha estatua pidieron permiso a las autoridades peruanas de entonces para utilizar los moldes con que se construyó dicha estatua.

Durante la época militar de los 70s el Congreso de la República estuvo cerrado y ello originó que se descuidara dicha Plaza. Durante la noche dicha plaza era invadida por los «peloteros» de diversas partes de los Barrios Altos y se organizaban allí partidos de fulbito hasta la madrugada. Toda la plaza fue dividida en canchas de fulbito.

Con el retorno de la democracia, se le hicieron trabajos de reparación y embellecimiento y ya no permitían que se juegue fulbito allí de noche, así que se volvió un poco solitaria. Ciertas mujeres de la noche se aprovecharon de dicha soledad en que se encontraba la plaza y la convirtieron en su centro de operaciones y de «trabajo». Años después alguien tuvo la horrible idea de cercar dicha plaza y hasta ahora se encuentra cercada, habiéndosele quitado parte de la estética con el cerco de hierro que tiene.

La historia del Perú, en parte, se desarrolló alrededor de la Plaza Bolívar en los Barrios Altos. Del mismo modo hay otras plazas y lugares en los Barrios Altos que están llenas de historia por lo que es deber de nuestras autoridades el rehabilitar dicho barrio tradicional de nuestra querida Lima.

Dario Mejia
Melbourne, Australia

Los Trios Criollos

Los embajadores Criollos
Los embajadores Criollos


 

Finalizando los años 40 hubieron hasta 21 conformaciones de exitosos tríos criollos.

 

Por estos años apareció un grupo que competía fuertemente con Los embajadores Criollos, Los Morochucos etc. Este grupo conformado por Miguel Cabrejos (segunda guitarra y director), Victor Gadea (primera guitarra) y Miguel Llanos, se llamaban LOS CHOLOS.

 

Iniciaron en 1948 cuando Miguel Cabrejos decide formar el grupo con su amigo Victor Gadea, luego de grandes éxitos y aclamaciones en todos los lugares de Barrios Altos. Mucho tuvo que ver en este éxito Raúl Huambachano, pianista de Radio Colonial quien los acompañó en su presentación en esta radio en un programa criollo conducido por Augusto Ferrando.

 

Miguel Cabrejos además de ser el director, era también el compositor, creando temas como «Tormento«.

 

Miguel Cabrejos continuo trabajando con Huambachano. Luis Dean le recomienda conseguir otra guitarra para darle ese sabor de los Barrios Altos. Se contactaron entonces con Miguel Llanos («el tuerto Llanos») quien era una de las primeras guitarras de los Barrios Altos. En casa de Luis Dean ensayaron para sus presentaciones en Radio Colonial. Augusto Rojas Llerena le entrega un valse para el estreno, «Mi retrato» (yo no comprendo como pude soportar/la larga ausencia).

 

Miguel Cabrejos en esa audición (2da guitarra) decide estrenar otro valse de Lucho Dean «Gloria» (Gloria de mi alma, cariñito de mi vida, tu me has robado toda la calma, y como un niño te seré sincero, por eso te quiero y te voy a cantar)

 

El éxito de estos 3 muchachos hicieron que en 1949 estuvieran la par con Los Morochucos y los Embajadores Criollos. En una audición en Radio Colonial se acerco el compositor tacneño Javier Gonzáles y los bautizo como LOS CHOLOS y en su debut en radio victoria se presentaron así, como LOS CHOLOS. Cantaron también el valse de Amador Paredes «Paula Rosa» para el sello Odeón (eres tú Paula Rosa….)

 

Los empresarios de Los Embajadores, Los Morochucos y Los Cholos deciden hacer un mano a mano y recorrieron muchas provincias. Miguel Cabrejos decide separar a Victor Gadea por «medidas disciplinarias» por altercados en Piura (1950).Definitivamente Luis Dean colaboró mucho con este trío, les dio también una polka sabrosa «Carmen Rosa» que describe a una morena del barrio de Malambo.

 

Después del año 1950 aparecieron también los tríos, Los Criollos, Los Peruanos (1951), Los Rimenses con Lucas Borja y Augusto Polo Campos, Los Galanes con Pepe Ladd y Adolfo Zelada (1952) y el Trío Lima con Guillermo Santos.

 

Enviado por Felipe


Estrellita del Sur

Si hay un vals peruano que ha dado la vuelta al mundo y se encuentra en la lista de los clásicos…ese es «Estrellita del Sur» letra y música de Felipe Coronel Rueda. Como ya es costumbre poco o nada se sabe de él y por medio de esta entrevista actualizada llegaremos a conocer aspectos totalmente desconocidos de este gran músico peruano radicado en Buenos Aires-Argentina muchísimos años.

«Estrellita del Sur»
El vals peruano que dio la vuelta al mundo – 1era Parte
por Raúl Alvarez-Russi

En la capital argentina Buenos Aires era el año 1983 , una tarde soleada en una confitería esquina Córdoba y Pellegrini habíamos quedado en encontrarnos con dos glorias de la música ciudadana del Perú, Miguel Paz autor de la letra del Vals «Desdén» y Felipe Coronel Rueda autor y compositor del clásico de clásicos «Estrellita del Sur», esta reunión la había planificado Hernán Delgado un
excelente músico arequipeño que vivía muchos años en Buenos Aires.

Esa tarde comenzó una amistad que ha perdurado en el tiempo, a pesar de vivir los dos en la misma ciudad y ser los dos socios de la Sociedad Argentina de autores y Compositores (SADAIC) no se veían mucho y cada uno tenían sus intereses, desde ese momento me di la tarea de acercarlos, eramos tan pocos en esos tiempos , profesionales y estudiantes que residíamos en Buenos Aires y pude escribir esta entrevista, son dos historias, dos vidas de compositores peruanos que han dado gloria al cancionero peruano. Miguel Paz ya no está con nosotros, murió en un accidente en pleno centro de Buenos Aires hace unos años y de él me queda su sonrisa franca y su hogar siempre abierto para un amigo sincero como buen norteño, sus contables e incontables anécdotas (la verdadera historia jamás contada «porque se separaron ‘Los Trovadores del Perú’ en pleno super éxito con un contrato millonario para viajar a New York a grabar discos y continuar su ascendente internacionalización») en esas tardecitas de Buenos Aires en su departamento de la Calle Sarmiento y su esposa argentina Alicia.

Felipe Coronel Rueda con quien mantengo un contacto fluido y su esposa italiana Erta en su casa del barrio de Villa Urquiza realizamos esta entrevista.

…»Nací en el Callao y viví hasta los ocho años en la Calle Colón, luego nos mudamos con mis padres Doña Esperanza Rueda, Don Abel Coronel y mis seis hermanos a Chacra Colorada»…nos dice con un dejo de tristeza recordando los momentos de infancia para luego retornar a su habitual humor…»Soy el único artista de mi familia»…»el único que no trabaja»…

Residiendo en la Argentina casi 60 años, ha vuelto al Perú en seis oportunidades, la última vez hace casi 40 años por eso muchos creen que no vive o que es una leyenda, que nunca existió, músico de corazón partió a buscar nuevos horizontes con el conjunto «Los Mensajeros del Perú» que lo conformaban Carlos Dávila, Luis Abanto Morales y el director del grupo Ramón Irizar, el viaje empezó en Chile abarcando una extensa gira por diversas ciudades del hermano país. En el puerto de Iquique conoce a una hermosa joven de nombre Mercedes «Meche» Pineda y él dedica el hermoso vals «Estrellita del Sur» corría el año 1948,… » yo tenía 24 años, era un amor de juventud» rememora, pero acota que tuvo problemas y fue prohibido en Chile por su letra porque pensaban que era una reclamación de tierras por la Guerra del Pacífico…/No te digo un adiós/ estrellita del sur/ porque pronto estaré/ a tu lado otra vez/

CONTINUARA….

Allá por los años cuarenta Buenos Aires era la meta para los artistas latinoamericanos especialmente para los peruanos ya que por esa época no había estudios de grabación en Perú y viajaban a la capital argentina por temporadas para realizar las primeras grabaciones y los caminos tomados eran generalmente por Chile o por Bolivia como fue el caso de «Los Trovadores del Perú» pero «Los Mensajeros del Perú» que lo integraba Felipe Coronel Rueda lo hizo por Chile, ahí compuso su vals célebre «Estrellita del Sur» y siguieron camino a Buenos Aires.

Continúa 2da parte…

Así fue el comienzo de este vals, que luego ya caminara solo, cuando llegaron a su destino final la capital porteña estando en una reunión se presenta Alfredo Gobbi conocido músico y director de una típica argentina y como peruanos les pide referencias de un vals que llegó de Chile, sin saber que en el grupo estaba el autor y compositor. Fue el primero en grabarlo en el año 1951 y luego vinieron las versiones de Libertad Lamarque, Alberto Castillo y, Leo Marini sin olvidarnos que la primera grabación que se hizo conocida en el Perú fue la que realizara Yolanda Vigil «La Peruana».

Recuerda su primera obra titulada «El Diario de mi Vida» que lo grabara una grande de la música ciudadana peruana Eloísa Angulo «La Soberana» de quien guarda gratos recuerdos, «fue la primera en dar a conocer mis composiciones y grabarlas, la llevaré siempre en mi recuerdo y en mi corazón» manifestó bastante emocionado.

«Estrellita del Sur» es la composición que más satisfacciones le ha brindado. Siendo socio de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) en la cual está inscrita toda su producción musical, le llega liquidaciones desde Japón, Inglaterra, Israel, Australia, Estados Unidos, Grecia, Francia, de países africanos y países latinoamericanos…»Es que SADAIC cuida muy bien los intereses de sus asociados y eso es lo que quisiera que sucediera en mi patria. Que todos se unan y puedan formar una sola entidad fuerte para cuidar el patrimonio musical de nuestro país» expresa con convicción.

CONTINUARA…

Otra gran figura que vivía en Buenos Aires por ese tiempo era Rosa Gutiérrez «Fetiche» a pesar que vivían a pocas cuadras en el mismo barrio residencial de Villa Urquiza no tenían contacto, al crear y fundar la Asociación Cultural Felipe Pinglo Alva en la Argentina pude reunir en varias oportunidades en reuniones privadas y en homenajes a estos grandes de nuestra música: Fetiche, Miguel Paz y Felipe Coronel Rueda.

Parte Final…

Transmite su admiración por el Maestro de los Autores y Compositores Peruanos Felipe Pinglo Alva a quien le dedicara una composición que tituló «Bardo Criollo» y que le entregara a su hija Carmencita Pinglo en uno de sus viajes, este tema sigue prácticamente anónimo porque nadie lo ha grabado, Coronel Rueda está totalmente vigente y entre sus composiciones no conocidas se destacan los temas editados por la Editorial Lagos de Buenos Aires el vals peruano «Botoncito de amapola», el huayno «Princesita Andina» y el carnavalito «Charango Chicha».

El Centro Cultural General San Martín fue el escenario donde la Asociación Cultural Felipe Pinglo Alva en la Argentina le ofreciera un homenaje en 1987 por sus 40 años como autor y compositor entregándole el premio «AMAUTA» -Guardianes de la Tradición- conjuntamente con Rosa Gutiérrez «Fetiche» en sus 34 aniversario de actividad artística haciéndose presente numeroso público así como la colonia artística argentina.

Felipe Coronel Rueda nació un 23 de Setiembre de 1924 estando a un paso de sus primeros ochenta años sigue componiendo y cantándole a su Perú afirmando que no tiene rango militar…»ese es mi apellido»… «y paterno»… recuerda a su país, su familia, sus amigos, sus barrios de infancia y juventud, aunque ya echara raíces en la Argentina, su segunda patria y país que tanto respeta a la música peruana en especial al vals peruano.

BARDO CRIOLLO Vals Peruano

dedicado al Maestro de los Autores y Compositores
del Perú Felipe Pinglo Alva

Hidalgo caballero de nuestra canción
diste con tu vida nueva inspiración
ahora y siempre en la lejanía
escucharás tu insólita armonía

En el pentagrama grabado quedó
pluma literata caudal musical
para flamear en la cima
del horizonte triunfal
la bandera blanca
de tu musa inmortal.

Fuiste cual paloma mensajera
que trajiste a la tierra
el poema genial
eres el mañana que has tejido
con sus rimas y tañidos
nuestro acervo popular

Fuiste cual un sol de primavera
que alumbraste a la pradera
con su trova virginal
Mi voz en el silencio azul
de tu morada
dejarán flores perfumadas
para ti FELIPE PINGLO ALVA

A la Huacachina

Polca atribuida a Francisco Pérez Abampa, maestro de música, natural de Ica quien falleció el 26 de agosto de 1969 en su tierra natal. La letra, para unos, fue escrita por Luis Legarda; para otros por Carlos Saco; no falta quien dice haber sido de Emilio Visosa.
Juntito a la Huacachina
una mañana te vi,
y me miraste de mala gana
y yo me muero de amor
por ti.
A la Huacachina
que yo te quiero,
a la Huacachina
que es nuestro cielo.
¿Cómo quieres que te quiera,
si tu amor no es el primero?
¿Cómo quieres que te ame,
si me andas engañando?
Y me miraste de mala gana
y yo me muero de a mor
por ti.
Fue interpretada en la película argentina «Cita en la frontera» por la orquesta de Francisco Canaro. Actuó Libertad Lamarque.
A propósito de la letra se discute bastante. No sería la laguna Huacachina, distante a tres kilómetros al S.O. de Ica, a la que se refiere el autor; él habría escrito: » A la huaca, china». «Juntito a la huaca, china/ una mañana te vi». Y al parecer así sería, porque no tiene sentido eso de:
A la Huacachina
que yo te quiero,
a la Huacachina
que es nuestro cielo.
El artículo «la» está demás. En todo caso, si se refiriese a la laguna sería simplemente: » A Huacachina» o , Tambien: «Juntito a Huacachina» (la laguna) una mañana te vi».
Algunas huacas de la costa solían ser escondites de chinos cimarrones y, a la vez, eran lugares de amores furtivos, o «mal afamados». Cuando se pregona o grita » vamos a la Huacachina», en realidad se está diciendo » Vamos a la huaca china» (la huaca de los chinos, el lugar donde se reunían os culíes).
«Huacachina»
Fco. Flores Chinarro
Se ha descubierto una cosa
que vale más que una mina,
y es el agua prodigiosa
del lago de Huacachina
A echar abajo los cerros
ya todos se determinan
para ir en coche
a Huacachina
Vámonos a Huacachina
vámonos a Huacachina.
(De ¡Cuidado con las Jaranas! comedia en dos actos y en verso editada, en 1862, por el escritor iqueño Francisco Flores Chinarro).
Nota: El estudio de la laguna Huacachina fue hecho en el siglo pasado por Antonio Raymondi y Sebastián Barranca, pero tambien por otra comisión nombrada por la Faculatd de Medicina integrada por los doctores José Eboli, José Casimiro Ulloa y Mariano Arosemena.
las cualidades terapéuticas de los baños en la laguna eran ya conocidas en 1860.
De: canción Criolla, memoria de lo nuestro.
Envíado por José Olivera

Yó no soy Jaquí

Lando

Escrito por Carlos Soto De La Colina

Señó yó no soy Jaquí
Casa Blanca, tampoco
Matalapó, tampoco
Villarona, tampoco

Señó yó no soy Jaquí
Casa Blanca , tampoco
Matalapó, tampoco
Villarona, tampoco

Así es mi color, esta es mi ráza señor (coro)

Señó yo no soy Jaquí
Casa Blanca, tampoco

Éste negro se ha perdido, nadíe sabe de donde es
yó creo que de Acarí, este negro llego aquí

Este negro se ha perdido, nadie sabe de donde es
yó creo que de Acarí, este negro no es de aquí

De Cutucán, tampoco
Casa Blanca, tampoco
Matalapó, tampoco
Villarona, tampoco

Ajá..esó es..cóva…cóva, cóva ..negro chiquitito, hijo de Juan Carrito…
tóma, tóma, tóma…..
(cajón y guitarra)
Así es mi color, ésta es mi ráza señor (coro)
Señó yó no soy Jaquí
Casa Blanca, tampoco
Éste negro se ha perdido, nadie sabe de donde es
Yó creo que de Acarí, éste negro llego aquí

Este negro se ha perdido, nadie sabe de donde es
yo creo que de Acarí, éste negro no es de aquí

De Cutucán, tampoco
Casa Blanca, tampoco
Matalapó, tampoco
Villarona, tampoco

Ay de San Luis, eso, eso sí
Ay de San Luis, eso, eso sí
Ay de San Luis, eso, eso sí….

Cantado por Manuel Donayre

Enviado por: Marycaty

Los Ojitos del Puente

Vals

Alejandro Ayarza «Karamanduka»,

También la gente del pueblo
tiene su corazoncito
lágrimas brotan sus ojos
los seres más reprimidos
bigornia del herrador
que agita el corazón mío
si por más gusto le da.
Si por una morena chulapa me veo perdido
a la cara me sale el coraje que llevo escondido
El puente tiene seis ojos, míralos, míralos,
yo tengo dos solamente.
Brotan las aguas de sus ojos, míralos, míralos,
son los ojitos del puente.
Dime morena mía, por qué me haces padecer
Qué desdichado soy desde que te conocí

En realidad, este vals tiene por ejemplo
la inspiración en la zarzuela «La Verbena de la Paloma»,
que en realidad más que zarzuela yo creo que
es un sainete lírico, que me corrijan si tienen argumentos.
Las nueve primeras líneas son extraídas de la parte
en que Julián se queja ante la Señá Rita de la Susana.

Enviado por Walter Huambachano

RECORDANDO A ALEJANDRO AYARZA «KARAMANDUKA»

Una noche que no los dejaron entrar de «zampones» al Teatro Lima, arrunzaron con los coches estacionados hasta Barbones, donde en represalia, desengancharon y espantaron los caballos.
En un baile de fantasía realizado en el foyer del Teatro Olimpo – hoy Municipal, Karamanduka se disfrazó de mujer y «coqueteó» toda la noche con un marinero inglés, a quien le «gorreó» muy buenos tragos y que al final se llevó un gran chasco al quitarse la peluca «Ayarcita».
Avecindaba Alejandro Ayarza por la Plazuela de San Sebastián, ubicación de la Botica del iqueño Tellería, a quien por su parecido con el personaje de la zarzuela La Verbena de la Paloma, lo apodaron «Don Hilarión» y lo fastidiaban reventando cohetesillos a altas horas nocturnas.
Algo chispeados el grupo palomilla, se encaminó a La Torrecilla a casa de Meche Medrano, contigua a la de La Mamita. alli la Palizada se puso en bomba con botellas de Anís del Mono y cerveza alemana «Bulldog», festejándo el serenateo a un parroquiano.
En éste lugar de diversión era pianista un sujeto rechoncho y negro albino. apodado «Piojo Blanco», que algunas vecs alternaba como organista en la iglesia de Las Nazarenas cuando se realizaban casamientos u honras fúnebres.
Estando medio «chato» y culebreando veredas nuestro amigo llegó adelantado al templo y haciendo zetas de puro borracho, subió las escaleras que conducían al órgano, donde se entregó a los brazos de «Morfeo»
Habiéndo ya principiado los responsos, era el momento preciso de preludiar la «Serenata de Schubert»; sin oír las llamadas de campanillas que el Sacristán le hacía, éste se amoscó y le «frotó» las orejas para despertarlo, el músico soñaba con la tremolina de La Meche… y despertándose a medias, arremetió estrepitosamente con las vibrantes notas de una marinera!!!
Mientras tanto en el lupanar se había armado una «bronca» de la piquitri mangansuerva, con botellazos, cabezas rotas etc, etc, etc, tuvo que intervenir el Mayor de la guardia con una buena dotación de «cachacos» y llevaron a los jaranistas con guitarra y todo a los calabozos de la Primera Comisaría de Monserrate. Allí fungía de Comisario Civil interino el mentado «Dinamita» quién al oír la zarabanda que aramba esta banda de zamarros, les propuso que en el término de una hora compusieran una canción que no fuera conocida, sino nadie salía hasta mandarlos a la Intendencia.
Karamanduka y su grey aceptó el desafío y al cumplirse el plazo salieron muy orondos a compas apresurado, entonando estas coplas :
«Somos los niños mas conocidos
de esta noble y bella ciudad…»
Inspirado en narraciones varias, sobre todo de don Aurelio Collantes, «La Voz de la Tradición»

Enviado por Walter Huambachano I.

José Miguel Felipe Correa Suárez

Nació el 09 de Mayo de 1913, en la calle Comercio de la Villa Heroica de Catacaos. Sus padres don Ernesto Correa Ríos y doña Marina Suárez Urbina, estudió en la Escuela de don Ciro Tito Andrade, finalizando sus estudios, fue atraído por el fútbol que ya se practicaba en Catacaos y se enroló en «El Aguila». Su madre, temerosa que su hijo no aprendiera algún oficio por practicar ese nuevo deporte llamó a su hermano Artemio Suárez y le entregó al Churre para que aprendiera el oficio de panadero. En 1926, cuando tenia 16 años se traslado a Castilla donde rápidamente descubrió los secretos de ese oficio y al mes elaboraba los famosos pasteles de carne de tres tapas en la panadería de su tío.

Su primera afición fue el fútbol, aún cuando ya desde sus años mozos se sentía atraído por la música, pues precisamente a los 17 años compuso su primera canción que tituló «Grau Campeón», en esa época ingresó al Club Deportivo Atlético Grau de Piura deparó muchos lauros, desde 1940 hasta 1946, cuando se retiró.

Desde entonces, empieza su vida de compositor y bohemia de la que su señora madre, doña Marina Suárez Urbina, trató inútilmente de alejar. Llegó a componer más de cien canciones, sobre todo valses, polkas, tondero y marineras.

Las que mas regalías le proporcionaron fueron «Extravío», y «Nunca me Faltes Amor», Fueron también muy conocidas: «Alma Herida», «Desdeñosa», «Piura Señorial», «Mercancía», «Mis Ultimas Notas» y el tondero «Río Piura». Su mejor época fue cuando sus valses fueron grabados y popularizados en América Morena, Europa y en Japón, pero materialmente no le depararon ganancias. Todos sus temas han enriquecido a astutos empresarios, sólo recibía migajas y promesas, fue vilmente explotado.

En 1984, logró adquirir una casa en Villa El Salvador, donde se alojaba cuando iba a Lima a cobrar sus regalías.

Estando casado con doña Felicia Chinchay, a la cual dedicó «Nunca me faltes». De su matrimonio tuvo 11 hijos. Pero el mismo Correa decía que tenía muchos hijos cuyo número no podía establecer, bebedor y mujeriego, vivió la vida del bohemio al que no le preocupaba el mañana.

En 1984, Correa concurría al bar «El Palomar» en ese entonces quedaba en la Av. Loreto de Piura y estuvo libando durante veinte días seguidos, al final de los cuales se internó por tres días en el Hospital Regional. Luego retornó por varios días más al bar y nuevamente fue llevado al Hospital con derrame cerebral que se le complicó con bronco-neumonía, falleció el 29 de Octubre de 1984, sus restos mortales se encuentran en el Cementerio «San Teodoro» de Piura.

ALDEANA

Vals

Felipe Pinglo Alva

En la apacible quietud de la aldea

donde la vida es un himno a la paz

eres el Hada grácil y ligera

que a tu paso esparces la felicidad

en la visión definida y serena

del que juzga al mundo cual fuente del mal

eres Aldeana, la que mi alma espera

eres la belleza llena de humildad

eres Aldeana, la que mi alma espera

eres la belleza llena de humildad.

Los seres más puros siempre en su alma llevan

nobles sentimientos, ternura y bondad

que amable prodigan cual bálsamo eterno

a quien necesita remedio a su mal.

Yo soy un rebelde de esa gran mentira

que llamamos vida y la muerte da

Aldeanita hermosa, graciosa y tan bella

la dicha que ansío tu amor me dará

Aldeanita hermosa, graciosa y tan bella

la dicha que ansío tu amor me dará

Enviado por José Antonio- El Chalán

La Polka ó Polca

La Polka ó Polca
La Polka ó Polca

Danza de procedencia europea. Se practicó en Lima y en toda la costa, habiendo sido cultivada por muchos compositores criollos entre los que destaca don Pedro Espinel.

Sin embargo la polca decae en su práctica y en la actualidad este género musical está relacionado con el deporte, tanto es así que casi todos los equipos de futbol tienen como himno una polca.

Llega al Perú en el siglo XIX desde Europa. La Polca fue bailada en los salones de las clases sociales dominantes (Perú), pero como es notorio en todo baile que llega a las américa la Polca se escapa de estos salones, se «acriolla» y adquiere nuevo vigor y pulso musical,
volviéndose así en importante integrante de los bailes populares.