Como un Duende

Güicho Cisneros

Meditando yo

me di cuenta que

aunque esté sin ti

a tu lado voy.

Como un duende yo sigo tus pasos

con mi mente voy siempre contigo

ahuyentando pecado y fracasos

evitando que el negro destino

se te acerque y te atrape en sus lazos.

Porque quiero que a tu alma de santa

no contagie la maldad del mundo

porque ahora que te siento mía

cada vez es mi amor más profundo.

Porque quiero que a tu alma de santa

no contagie la maldad del mundo

porque ahora que te siento mía

cada vez es mi amor más profundo.

Como un duende yo sigo tus pasos

para ver si tan sólo eres mía

o repartes tu amor en pedazos.

Para ver si tan sólo ere mía

o repartes tu amor en pedazos.

PERÚ CAMPEON

(Polka)

Félix Figueroa

¡Perú Campeón! ¡Perú Campeón!
Es el grito que repite la afición.
¡Perú Campeón! ¡Perú Campeón!
Dice en cada palpitar mi corazón. (bis)

Hay que ir a triunfar al mundial.
Venceremos a todo rival,
con el lema: Perú a campeonar,
siempre arriba, Perú debe ganar. (bis)

Con Rubiños en el arco la defensa es colosal,
González, Orlando La Torre, Nicolás Fuentes y Chumpitaz,
Challe, Mifflin y Cubillas, y el gran Perico León,
Baylón y Alberto Gallardo completan la selección.

SINCERA CONFESIÓN

Erasmo Díaz

Amar, sin pedir nada a la vida
restañando mil heridas
así yo te quiero a ti
con fe, en la luz de tu mirada
de tu voz y tus palabras
se ha formado mi querer.
Tal vez, no he llegado comprenderte
en mi afán por adorarte
me olvidé de la ilusión
perdón si he escondido una caricia
una frase una sonrisa
a tu ansioso corazón

Quiero vida quiero que comprendas
que nuestro cariño
es tan puro como el alma
de inocente niño
que yo soy sólo de ti
que tú eres para mí
la vida, la luz y el amor.

Enviado por: Felipe

A LA HUACACHINA

(Polka)
F.Pérez/Carlos A. Saco

Juntito a la huacachina una mañana te vi
juntito a la huacachina una mañana te vi
y me miraste de mala gana
y yo me muero de amor por ti
y me miraste de mala gana
y yo me muero de amor por ti.

A la huachachina que yo te quiero
a la huacachina que yo te adoro
y me miraste de mala gana
y yo me muero de amor por ti
y me miraste de mala gana
y yo me muero de amor por ti

OSCAR AVILES

Cerca de la calle América en el tradicional barrio chalaco de Zepita nació Oscar Avilés Arcos. Hijo de don José Avilés Cáceres, notable fotógrafo profesional y pionero de la cinematografía en el Perú. A Don José Avilés se debe el hecho de haber formado reconocidos artistas y profesionales que enrumbaron hacia los periódicos y revistas. Se casó con la dama chilena Angelina Arcos. A los doce años de edad fue la abuela materna de Oscar, doña Carmela Alván, quien le enseñó a tocar guitarra. Casi a los veinte años decide ser un profesional y toma aprendizaje del profesor don Isidro Purizaga.

Desde los años 38 al 40 empieza a trabajar en los tríos de cuerdas de las emisoras locales. Aurelio Collantes en su «Historia de la canción criolla» destaca que fue puntero del famoso trío de cuerdas: Avilés, Núñez y Arteaga. Avilés siente y expresa lo que toca. En todo ello estriba una suma de cualidades: sonido propio, poder sobre el instrumento y documentación musical.

El destacado artista comentó sobre Isabel Granda Larco: «Chabuca le cantó a las cosas que todos amamos. Nos volvió a la realidad del algo encantador como fue la vieja Lima, los antiguos señores, los rincones sin ocasos. Aparte de su obra como compositora fue una intérprete eminente. Sin tener en cuenta su voz que era limitada, nadie argumentó mejor las canciones… «.

En los últimos años es notable el trabajo que realizó con Alicia Maguiña, que han sido editados en dos discos compactos. En el 2001, ha sido interesante el ciclo de conciertos dados mano a mano con otra grande de la guitarra, Pepe Torres.

 

Este texto es una recopilación que encontramos en el libro de Raul Serrano Castrillón, «Confesiones en tono menor: Oscar Aviles 70 años de peruanidad», Hoy con 75 años a cuestas, «El chino» aun no vive de los recuerdos, vive del presente. Conozcamoslo más.

Al inicio de la lectura del libro nos enteramos que Oscar Aviles recibio su primera guitarra a los 8 años, de manos de su padre, un regalo que marcaría su vida. Nuestro legendario músico perteneció a una familia modesta pero donde no falto nada. Don José Aviles Cáceres, su padre, fue el fundador de la primera agencia periodística-fotográfica del Perú. Así, el «chino» (asi lo llamaban en el barrunto) veía como todos los días desfilaban por su casa, los directores de diarios, en busca de fotos para sus primeras páginas.
Oscar iba dos veces por semana al domicilio de Isidoro Purizaga, su maestro de guitarra, quien vivia en el Rimac (cerca al templo San Lorenzo). En el cine Hollywood, de la calle Loreto, en Breña, lo bautizaron como el «Gardelito Peruano». En una oportunidad Rosita Ascoy (una de «Las Limeñitas») acudio a su casa a contratarlo para una gira. La popularidad del «chino» (el firme no el que tenemos ahora) crecia. Oscar tenia apenas 15 años.
Pasaron los años y aparecen «Los Morochucos» llamados los caballeros de la canción criolla. Augusto Ego Aguirre le propuso a Oscar formar el trío. Refiere el libro que Oscar recibe su primer «puñal» en cañete. este es un acto por el cual una persona cobra menos dinero de lo pactado. Fue Ego Aguirre quien se lo «Clavó».
La primera vez que «Los Morochucos» lanzan un disco fue en la sala de grabación del chileno de apellido Calcagno. Por esos años muere la actriz y cancionista Lucy Smith, al caer de un auto en marcha, deceso del que hasta hoy se ignora si fue accidente o asesinato.
Para los entendidos, en 1949 aparece otro grupo muy conocido como contraparte de «Los Morochucos», se hicieron llamar «Los embajadores Criollos». Ellos nacieron en la casa de la mamá de Rómulo Varillas, quien vivia en la zona conocida como Ancieta Baja, donde se construyo posteriormente el Cementerio El Angel.

PROYECCION INTERNACIONAL:
La primera guitarra de Los Panchos, Alfredo Gil, admiraba a Oscar Avilés. El popular trío mexicano ofrecía una temporada en escenarios limeños y Avilés ya había logrado cierto prestigio, se conocieron y entre ellos surgió una gran amistad. Así mismo, tubo el reconocimiento de Paco de Lucia, quien comentó de él alguna vez su extraordinaria capacidad para arrancarle sentimientos a las cuerdas.

Cuenta Avilés que en casa del pinglista José Moreno, ubicada cerca a la plaza Dos de Mayo, Chabuca Granda termina de componer el segundo himno del Perú: La flor de la canela.

Corría el año de 1954, cuando Avilés y Humberto Cervantes forman un dúo y consagran el tema argentino «Comarca». Semanas después, Oswaldo Campos le sugiere al guitarrista que escuche a Panchito Jiménez, quien llegaba de Bolivia. Se gestaba así Fiesta Criolla, nombre que nació del grupo chileno Fiesta Linda.
A sólo tres meses de estar en actividad, Fiesta Criolla opacó a Los Embajadores Criollos, trío que no grabó mucho porque su disquera dio preferencia a otros rubros.
Sin embargo, a juicio de Avilés, fue don Mario Cavagnaro quien desintegró a Fiesta Criolla, ya que ofreció atractivos contratos a dos de sus integrantes principales cuando él quiso llevarlos a Iempsa, sello donde era productor general. Es así como desaparece el grupo más popular de todos los tiempos.

Algunos años después, Chabuca Granda y Oscar Avilés participan en una de las ediciones del Festival de Viña del Mar. Más tarde, la pareja es invitada por la Casa de la Cultura del Ecuador a ofrecer un recital, al que Avilés llega luego de varias peripecias y una noche de parranda.

Una de las últimas confesiones que recuerda Avilés es que debido a la bohemia, muy propia de los criollos, Los Morochucos perdieron la oportunidad de presentarse en el Show de Ed Sullivan, el más sintonizado programa de la televisión estadounidense. La fama y el dinero se les fue de las manos. Sin embargo, para él la historia resultó ser otra: galardones, diplomas y aplausos. Justo reconocimiento a un hombre que, pese a no saber leer música, ha conquistado a Latinoamérica gracias a su destreza con la guitarra.

PARECE UN SUEÑO

VALS PERUANO

Letra de Felix Pasache
Musica de Felix Pasache

Parece un sueño
que estés aquí, conmigo
y que yo sea el dueño
de todo tu cariño,
parece un sueño
y sin embargo es cierto
y porque estoy despierto
te digo lo mucho que te quiero.

Después de verte
no me hace falta nada
porque en cada mirada
me dices que eres mía.

Quiero que sepas
que eres mi preferida
que eres la primavera
que iluminó mi vida

Contigo encontré la dicha
que estaba ausente
contigo encontré la fé
que tenía perdida.

Por eso te adoro así
por eso soy tan feliz
por eso parece un sueño
tenerte aquí.

Un Adiós de 20 Años

El 8 de marzo de 1983 se apagó la voz de Chabuca Granda. Pero sus canciones siguen contando al mundo la magia y la leyenda de lo que fue su gran amor: el Perú.

Escribe DANIEL ROCA ALCAZAR

PROLOGO.- Hace treinta años yo vivía en Buenos Aires, eran los tiempos del retorno al poder del caudillo Juan Domingo Perón. Un período muy difícil en la historia argentina. Asistía a la escuela y debo confesar con total vergüenza que no me interesaba en absoluto la música peruana, al tener por entonces una acentuada preferencia por la ópera y el tango.

Una noche mis padres me llevaron al «Embassy» de Buenos Aires a ver un espectáculo titulado «Tres mujeres para el show». Desfilaron Julia Elena Dávalos, Susana Rinaldi y Chabuca Granda, que cerraba el programa.

Cuando salió Chabuca al escenario, observé asombrado que el público, que colmaba la sala, se puso de pie y le brindó un aplauso interminable, mientras le gritaba frases de afecto y de admiración con tal entusiasmo que tuvo ella dificultades para comenzar a cantar. Por primera vez en mi vida sentí orgullo de mi música. A través de cincuenta minutos, ella cantó y contó muchas historias de Lima, «mi ciudad», y de sus tradiciones.

Y ¿cómo era posible que yo no la hubiese descubierto antes? Su voz, discutida y discutible, me parecía por momentos un extraño violín sentimental y al mismo tiempo una queja desgarradora que brotaba desde las entrañas mismas del Perú. Hablaba de callecitas encendidas, de balcones y noches de interminable bohemia, de ficus, jazmines y jacarandá, de una Lima señorial de casonas enrejadas y zaguanes, de Barranco y su tradicional Puente de los Suspiros. Pero también nos explicaba en una canción el ideal de Bolívar, evocaba el continente americano a través de la figura romántica de María Sueños y nos acercaba a personajes como Pancho Graña, Manuel Solari Swayne, Violeta Parra y Javier Heraud.

Desde ese momento comencé a investigar su obra maravillosa y a través de ella empecé no sólo a amar nuestra música sino a comprender mejor la «geografía sentimental» de mi país y de su gente.

PRIMER Y UNICO ACTO.- Ha pasado mucho tiempo desde entonces y durante los largos años que he vivido en el exterior he vuelto a sentir ese mismo orgullo y esa misma admiración por esta genial artista. Y es porque donde quiera que se escuchen las notas de «La Flor de la Canela», «Zeñó Manué», «Fina Estampa», «Gallo Camarón» o «José Antonio», se piensa en nuestro país y en nuestro muy rico patrimonio artístico y cultural.

Chabuca Granda ha sido, más que una cantante, una compositora, y más que una compositora, una personalidad insustituible dentro del mundo cultural latinoamericano. Nadie como ella supo recrear y salvaguardar, con inteligencia, inspiración y refinada vena poética, nuestras más puras tradiciones: los caballos de paso, las peleas de gallos, las corridas de toros, la trilogía de esos tres personajes tan limeños: El río, el puente y la alameda. En este último caso Chabuca pareció hacerse eco de las palabras de don Raúl Porras Barrenechea, quien suplicaba «piedad para el puente y la alameda».

No es mi intención analizar la historia del vals peruano, pero sin lugar a dudas existe un «antes» y un «después» de Chabuca. Con esta maravillosa artista, la música peruana comenzó a recorrer el mundo, con enorme aceptación, en las voces extraordinarias de Los Morochucos o de Edith Barr, por ejemplo. Chabuca ha sido llamada poetisa o poeta por algunos, juglar y cantautora por otros. Pero fue además una extraordinaria intérprete de innegable carisma, aunque ella como cantante se autodefinía irónicamente «un San Bernardo con swing».

Creo que su mejor descripción la hace el artista y arquitecto Fernando Guembes, cuando nos dice: «… cada tema de Chabuca Granda nos vuelve cómplices de sus anhelos. Es ella la que se convierte en la gran escultora que, mediante sus versos, nos talla el alma de la patria presente para dejarla así… con eterno aire de modernidad».

EPILOGO.- Chabuca Granda nos dejó tempranamente el 8 de marzo de 1983. Hoy estamos conmemorando veinte años de su viaje sin retorno. En una ocasión como ésta debemos reflexionar sobre la trascendencia de este personaje, síntesis de peruanidad. Ella es patrimonio indiscutido e indiscutible del Perú. Su nombre, ya elevado a la categoría de mito popular, ha pasado a integrar, para orgullo nuestro, ese grupo legendario y exclusivo de los más grandes exponentes de la música continental que conforman Libertad Lamarque, Agustín Lara, Ernesto Lecuona, Carlos Gardel, Pedro Vargas, Lola Beltrán, Rafael Hernández, María Grever. Me atrevo a preguntar y ¿qué es lo que hemos hecho hasta hoy para recuperar y salvaguardar la totalidad de su obra creativa?

La cultura de este país está forjada en gran medida por sus artistas. Chabuca Granda es una columna inquebrantable sobre la cual se ha edificado el prestigio musical de nuestro país en el exterior. Los peruanos le debemos un monumento de gratitud: comencemos a construirlo respetando su legado artístico, parte de nuestra historia pasada y presente y, por cierto, valioso patrimonio nuestro que tenemos la obligación de preservar, como ejemplo e inspiración para las generaciones futuras. Chabuca Granda, de auténtica alcurnia limeña, simboliza ese orgullo por lo nuestro que no debemos ni podemos perder.

Recordando a Felix Pasache

Felix Pasache
Felix Pasache

En el mes de Octubre, mes en que celebramos los peruanos, en todos los rincones del mundo «El dia de la Canción Criolla del Perú» me tomo la libertad de compartir con los amigos de nuestra lista criolla (con el

debido respeto) una de las experiencias mas bellas que me ha tocado vivir como criollo.

Me acuerdo como si fuera ayer cuando compartiendo en una velada en la ciudad de Union City en el estado de New Jersey, por alla por los años

84, 85, entre una gran cartelera artistica, scuche cantar por primera vez a un señor de mediana edad, desconocido para muchos en ese entonces. Pero tambien recuerdo cuando dirigiendose al publico asistente dijo con mucha seguridad: «Ustedes no me conocen, pero estoy seguro que conocen esta cancion que dice asi: «Me he convencido que tu amor no es verdadero, me he dado cuenta de tu engaño y mas te quiero»…se trataba de uno de los valses que inmortalizaron «Los Embajadores Criollos» en la aquella la epoca de oro del criollismo. Si era el tema «SigueMintiendo» que todos los asistentes conociamos, a lo que despues dijo: «Ese tema es mio» y despues de ese, pregunto nuevamente «Conocen este? mientras que empezaba a cantar «….A nadie le hago daño con quererte, por eso es que te entrego mi cariño», otro bello vals por titulo «Dejalos» diciendo: «Ese tema tambien es mio»…..el publico aplaudia de pie reconiciendo cada uno de los temas tan populares que este maestro de la composicion nos regalaba esa noche. Y despues de regalarnos «No Insistas», «Se Acabo y Punto, y su inmortal «Nuestro Secreto» nos dijo mas energicamente aun: «Conozcanme, mi nombre es Felix Pasache y estas canciones, todas,… son mis composiciones».

Si, Felix Pasache, uno de los compositores contemporaneos mas grandes de nuestra historia musical. Como compositor, me llena de orgullo haberle conocido personalmente, gracias a que me lo presento el Sr. Jose Arce, conocido empresario de la ciudad de Paterson en el estado de NJ. La amistad nace a raiz de que Felix (recien llegadito) se entera de que en New York le habian grabado un par de temas en ritmo salsa, de los que el no estaba recibiendo ninguna regalia. Me pregunto si podia ayudarlo en estos menesteres, ya que el estaba recien llegado a EEUU. Efectivamente, busque y encontre los numeros telefonicos necesarios, se hicieron las llamadas respectivas a las compañias disqueras de N.Y. , con la gran suerte de que casi de inmediato se puso al habla con los ejecutivos de dichas disqueras y todo quedo felizmente arreglado. Creo que esa fue la llave con la que se inicio una buena amistad entre el «maestro» Pasache y este humilde servidor. Si, «maestro» como yo le llamaba con todo el respeto del mundo cada que nos veiamos, hasta que tuve el orgullo de que un dia me dijera: «No me digas maestro, tu tambien compones como lo hago yo, deja «que nos digan maestros», con esa sencillez que lo caracterizaba. En 1992 lanza su primer audio cassette como interprete de sus propios temas ya que por aquellos años ya habian parado las disqueras nacionales de grabar musica criolla (por lo menos no como antes). Me dijo en una ocasion: «En el Perú no se le da su lugar al compositor». Siempre me aconsejo que dejara saber que yo era un compositor, «Tu eres el autor (me decia), no permitas que te ignoren». «Cuando hagas una cancion, dale siempre credito al compositor de la misma, di de quien es el tema que estas interpretando ya que sin compositores, no habrian cantantes», lo que considero muy cierto y por lo que siempre le vivire agradecido. No me cansaba de hacerle preguntas, en una oportunidad me conto que el se encontraba en el Ecuador y vio un anuncio donde decia que los «Embajadores Criollos» se presentaban por alla. Cual no fue su sorpresa despues de comprar su tiket y hubicarse en su butaca para disfrutar del espectaculo, cuando escuchaba en las voces de los «Cantores del Publo» (era asi como se les conocia a los «Embajadores» por ese entonces) el repertorio de casi 10 temas de su autoria. Canciones tales como «Vete», «Dejalos», «Sigue Mintiendo», Soy Feliz», «No Insistas», «Se Acabo y Punto», etc. Fueron 13 valses que los «Embajadores Criollos’ le grabaron al maestro Pasache y aquella noche en el Ecuador, se cantaron todos ellos ante la ovacion de un publico del pais vecino que amaba tambien nuestra musica.

Las canciones de Pasache tambien fueron interpretadas por otros compositores como es el caso del mexicano Armando Manzanero que grabo «Dejalos» con acompañamiento netamente criollo, tambien el gran canta-autor Juan Mosto, quien gana un festival de musica criolla con el tema «Parece un Sueño», esto en el año 1971. Gana nuevamente como compositor en otro festival de musica criolla en Chincha, esta vez fue con «Sigue tu Rumbo» en la voz de Neda Huambachano. Tema que fue tambien muy difundido en las voces del maestro de la guitarra Oscar Aviles y Arturo «El Zambo» Cavero. Giomar Antonio quedo en un tercer lugar en el festival de Huánuco con la canción «Si fuera rey» y la Sra. Neda Huambachano ocupa el segundo lugar con el tema «Dijiste Adiós». Neda radica actualmente en la ciudad de Miami y Giomar en el estado de New Jersey.

Bastaria para identificar a Felix Pasache un solo tema, su inmortal «Nuestro Secreto», vals que fue grabado e interpretado por un sin numero de artistas nacionales, podria decirles que es uno de «los ultimos» valses criollos en hacerce tan populares a nivel nacional e internacional. El gran exito que obtuvo el dueto extraordinario que conformaron Oscar Aviles y El Zambo Cavero, podria decirce que fue en gran parte por el repertorio mas extraordinario aun que interpretaron…y de quien eran casi todas las canciones?…. grabaron ellos, 10 temas de Felix Pasache, entre ellos «Dime la Verdad», «Cosas de la Vida», «Mi amiga la tristeza», «Tu Capricho», «Dijiste Adios», «Sigue tu Rumbo», «Dejalos», «Sigue Mintiendo», «El tiempo que te Quede Libre» «Nuestro Secreto», etc. Me comento en una ocasion que con este ultimo tema, que originalmente termina: «Nadie sabra que en tus brazos rendido de amor…. me quede dormido», por cuestiones comerciales le cambiaron a «borracho de amor…me quede dormido». Segun Pasache, el mensaje de «tanto amor derrochado y quedarse dormido de amar» se perdia con ese «borracho» que a el no le gustaba mucho, pero que finalmente fue un exitoso «gol» dentro de nuestro cancionero criollo.

A todos estos exitos podemos agregar «No Pido Revancha», «Vives en mi», «Si quieres que te olvide», «Parece un Sueño» «Entre todos tus Amantes» y muchos mas.

El 26 de Abril de 1,992 tuve la dicha de recibir de las mismas manos del maestrazo Pasache, un obsequio musical que es hoy por hoy una reliquia entre mi coleccion musical, su audio cassette autografiado, con muchos de sus exitos de siempre, grabados en su propia voz que incluye uno de sus ultimos estrenos, vals que lleva por titulo «Titere», tema que tengo el honor de interpretar como parte de nuestro repertorio (al lado de mi esposa Monica con quien conformo «El Duo de Oro»), y la unica cantante que lo ha interpretado hasta ahora en el Perú, es la es la Sra. Lucia de la Cruz.

En el año 1999, el cancer nos arrebata fisicamente a este talentoso de la composicion, pero su musica lo hizo inmortal y a travez de sus canciones vivira por siempre entre nosotros.

Sin duda alguna, Felix Pasache se gano un lugar muy importante en mi corazon (de manera muy particular) y en nuestro cancionero nacional.

En el mes Octubre, mes morado, de tradicion y en que celebramos nuestra canción criolla, queria rendirle con toda humildad, mi homenaje postumo a un grande, recoradandolo como el se merece, con su sencillez, con su amabilidad y con un talento increible con la pluma.

FELIX PASACHE gracias por habernos dejado tu basta obra, gracias por vivir entre nosotros en tus canciones, el Peru Criollo que tu amaste, siempre te recordara.

Por: Victor Hurtado Riofrio

Cerca del Mar

Ezequiel Cisneros

Cerca del mar

yo me enamoré

y como la luna, la brisa y la espuma,

también te besé.

La noche azul

noche tropical,

comprendió mis penas y entre sus arenas

yo pude soñar.

El mar nos arrulló

pensando en nuestro amor;

y al despertar, de aquella ilusión,

un beso nos dimos

y en el beso unimos

tu amor y mi amor.

El mar nos arrulló

pensando en nuestro amor;

y al despertar, de aquella ilusión,

un beso nos dimos

y en el beso unimos

tu amor y mi amor.

Tu amor y mi amor.

Amor de Abril

Vals Peruano

Letra y Música: Edgar García

Hoy recuerdo el día aquel que sin palabras,
me decías: jamás he querido así.
Recuerdo aquel instante
en que tu luz llegó a mi vida,
para alumbrar mis días
y andar siempre junto a ti.

Son tantas alegrías, angustias e ilusiones,
que con loca pasión, apuramos sin cesar.
Tus ojos me dicen sin preguntar:
si acaso, te quiero como ayer,
rielando la luna dice feliz:
si, ahora te quiero más que nunca,
por eso es que te canto
y seguiré cantándote,
tú eres mi poesía, mi canción,
tú eres mi voz.

Bailemos este vals, recordemos aquel
día feliz de Abril, que te amé por primera vez.

Brindemos por cada instante inmenso
y tierno, que nos hace crecer,
vivamos la noche más intensa,
de gloria sublime y placentera,
el alba nos trae un nuevo día,
que aún quedan,
muchas cosas que quiero
yo contigo compartir (disfrutar)