Viejo Amor

Vals

Viejo amor…
cantando un vals, hoy me acorde de ti
y senti, en mi alma honda pena
sabiendote buena y que te perdi.

Viejo amor…
como olvidarte, si fuiste la primera
y de la noche que casi me muero
cuando dijiste adios

Viejo amor…
ni aun los años curaron la herida
que dejaste una vez en mi vida
lo se por error

Viejo amor…
si supieras que siempre en mis sueños
yo te encuentro y me siento tu dueño
viejo amor…

Enviado por Raúl Alvarez-Russi

VICTORIA SANTA CRUZ

Victoria Santa Cruz Gamarra nació el 27 de octubre de 1922, hermana del celebre Nicomedes Santa Cruz, nació en Lima, Perú.

Es autora y directora teatral, coreógrafa e investigadora.
Su trascendental labor en el devenir del folklore afroperuano no necesita presentación.
Ha fundado y dirigido varios elencos artísticos.
Es muy recordada por su labor al frente del «Conjunto Nacional de Folklore».

Cuando en 1959 Victoria funda con su hermano Nicomedes el conjunto CUMANANA se inicia el resurgimiento del folklore negro del Perú.

En ese año compuso la música de su canción más conocida:
el vals «Callejón de un solo caño» con letra de Nicomedes.

En 1961 viajó con una beca del gobierno francés, obteniendo premios en el Teatro
de las Naciones como diseñadora y realizadora de vestuario.

Vuelve al Perú en 1966 y funda el grupo «Teatro y Danzas negros del Perú» ,
en 1967 al frente de este conjunto su labor de restitución rescata y recrea danzas perdidas como la Zamacueca, el Alcatraz, el Zamba-landó .

Victoria Santa Cruz es además de cantante, Directora, compositora, investigadora y Folklorista. Su labor investigativo la llevó a la creación y rescató temas ya casi olvidados. Fundo y dirigió sus propios grupos artísticos. Dirigió, desde el año 1967 hasta el 1972 La Escuela Nacional del Folklore y en 1973, le fue encomendada la conformación del Conjunto Nacional de Folklore, lo dirigió hasta 1982, desde Enero del 2000, Victoria Santa Cruz, reside nuevamente en Lima, Perú.

Victoria, cantó y grabo muchas docenas de canciones, pero sobresalieron:”VEN A MI ENCUENTRO” (zamacueca), “PROMESAS (vals), “ILUSIONES VANAS” (Vals), y “MONONGA LA TAMALERA” entre otras.

El caso de Victoria es, sin lugar a dudas, el caso de alguien forjado sobre la base de la lucha diaria. Se inicia en el diseño de modas, para luego ingresar al legendario grupo Cumananá, que dirigiera su hermano menor. Después viaja a Francia becada, por el gobierno de este país para realizar estudios en la Universidad del Teatro de las Naciones. Creó su propia compañía de danza, teatro y música afroperuana, lo cual permitió que después de muchos años el negro peruano volviera a encontrar un espacio para poder expresarse. Luego de esto pasa a dirigir la Escuela Nacional de Folklore y mas tarde, bajo la batuta acertada de la doctora Martha Hildebrandt, fundar y dirigir el Conjunto Nacional de Folklore, que tantos éxitos obtuvo por todo el mundo y al cual echamos muchisimo de menos.

Mas tarde, y debido a una brillante intervención en un congreso donde estaban reunidos los más grandes coreógrafos, es invitada por el decano de una universidad a dar una charla en los Estados Unidos y de ahí en adelante se convierte en catedrática de la Universidad Carnegie Mellon University, donde hasta hoy enseña y donde continua con sus investigaciones. Ya lo dijo un estudioso extranjero: Victoria Santa Cruz está catalogada entre las mejores folcloristas de América. Sin lugar a dudas, todo canto, danza, agrupación o interprete solista que cultive el arte de raíz afro en el Perú, esta influenciado directa o indirectamente por Victoria Santa Cruz.

 

CON LOCURA

VALS PERUANO

Letra de Luis Abelardo Nuñez
Musica de Luis Abelardo Nuñez

Yo te amé con locura
que hasta me imaginé
que si tu me dejabas
no iba a poder vivir.
Pero me he convencido
que en esta vida
todo se olvida,
todo se olvida.

Nueva pasión yo tengo
y me siento feliz,
olvidando las penas
que me causó tu amor;
en cambio sé que tú
vives angustiada,
desesperada, desesperada.

Cuando tú me dejaste
sentí en el corazón
ese dolor profundo
que turba la razón.
Ayer,después de mucho tiempo
mis ojos te han vuelto
a contemplar,
y al saberte muy triste
y desesperada,
tú me hiciste llorar,
tú me hiciste llorar.

AMARRADITOS

Vals

Margarita Durán/Pedro B. Pérez

Vamos amarraditos los dos, espumas y terciopelo,
tu como un recrujiente almidón,
y yo siguiendote altanero,
la gente nos mira con envidia por la calle,
murmuran las vecinas, los amigos y el alcalde.

Dicen que no se estila ya más ni tu peinetón, ni mi pasador,
dicen que no se estila ya más ni tu medallón ni mi cinturón,
yo se que se estilan tus ojazos y mi orgullo,
cuando vas de mi brazo por el sol y sin apuro.

Nos espera nuestro cochero,
frente a la iglesia mayor,
y a tropecito lento recorremos el paseo,
yo saludo tocando el ala de mi sombrero mejor,
y tu agitas con donayre tu pañuelo.

No se estila, yo sé que no se estila,
que me ponga para cenar, jazmines en el ojal,
desde luego parece un juego pero no hay nada mejor,
que ser un ser un señor de aquellos,
Que vieron mis abuelos.

CALLEJON DE UN SOLO CAÑO

Vals peruano

Victoria y Nicomedes Santa Cruz

Al dulce bordonear de las vihuelas

hoy dia se estremece como antaño

el viejo callejon de un solo caño

con el repiquetear de castañuelas

// Y siguen las guitarras con sus trinos

quitando el sueño a todos los vecinos

// Alegre taconear hace crujir el cuarto 16

a la voz varonil, de un buen cantor que con sabor

en pleno jaranear pide un cajon antes de amanecer

Y empieza la sabrosa marinera…..// (Bis)

ORIGENES DE LA MARINERA

La marinera es producto del mestizaje hispano-indigenista, con aportes culturales traídos por el negro africano y caribeño.

El especialista e investigador JOSE DURAND, considera a la Zamacueca como antecesora y madre de la marinera. El investigador argentino CARLOS VERA, afirma que este baile nace en Lince, posiblemente en 1610, clasificandole en el grupo de danza de pareja suelta, independiente, picaresca y que utiliza como aditamento el pañuelo.

Con la llegada de los españoles a América Latina, los ritmos diferentes del viejo mundo se refugiaron deleitados en nuestro Continente: vino el «Fandango» que mezclado con las «Cashuas» determinó el nacimiento de otros bailes. Luego nació el bullicioso Tas-be mejicano, el Cielo Gaucho argentino, el Zambo venezolano, el Bambuco granadino, el Amor Fino ecuatoriano y la Sajuriana chilena (casi al igual que en el Perú el Toro Mata que encandilara a los viejos negros en las noches bohemias cerca a los viñedos).

Para el costumbrista FERNANDO ROMERO, la Zamba, baile colonial de bozales y mulatos, fue madre de la Zamacueca y abuela de varias subformas coreográficas peruanas entre las que se cuenta la Marinera.

La marinera toma el nombre en 1,879 cuando el periodista y gran folclorista costeño ABELARDO GAMARRA «El Tunante», bautiza con ese nombre a la Zamacueca en honor a las heroicidades del Huáscar que sorprende al mundo combatiendo en el Pacífico a la gran flota chilena.

TEORIAS ACERCA DE SU ORIGEN

La Marinera originaria del Perú: Corriente peruanista que afirma que la zamacueca es de origen netamente nacional e inclusive encuentra sus origenes en la época de expansión de los Mochicas y de los Incas, con vinculaciones a las costumbres funerarias de los antiguos habitantes del Tahuantinsuyo, proviniendo su nombre del quechua Zawani (Raíz: sama o zama), que significa descansar. El historiador peruano ROMULO CUNEO VIDAL, expresa textualmente que la zamacueca fue la danza de la holganza y de la alegría, su nombre derivado de zawani significa: baile del día de descanso, «Zamiquiqui» esto es descansar, holgeos (en la colonia) el amo o sus siervos y empleados al cabo de una semana de rudo trabajo. Tales afirmaciones se respaldan en la existencia de huacos que muestran parejas danzando este baile. La mujer y el hombre tienen una especie de bolso o pañuelo, él esta con la mano en la cintura y ella la tiene en la espalda.

Los hispanistas: Los españoles en sus manifestaciones sociales exponían bailes de salón como Minué, Cuadrilla, Rigodón y otros que por sus elegantes movimientos de prestancia y señorío, pudieron haber sido fuente de inspiración para la Marinera, la que pudo ser copiada por la servidumbre y gente del pueblo que los espectaban.

El estilo melódico y el empleo de la tonalidad presentan a la Zamacueca, como parte de la música hispana. El uso armónico de instrumentos como la guitarra y el arpa resulta eminentemente europeo.

Los africanistas: Estos son los que juzgan que la Marinera es de origen exclusivamente africano. Se fundamentan, en que este baile siempre tuvo como cultores a los zambos y negros, quienes con sus cantos y danzas imponían las costumbres del lejano continente.

La etimología del término «ZAMACUECA» sería: «ZAMACLUECA» para dar a conocer que la zamba por sus contorneos y felinos movimientos está como la gallina que ha puesto un huevo como empollar: «CLUECA».

NICOMEDES SANTA CRUZ, dice que no fueron zamba y cueca las palabras que dieron origen a la zamacueca, sino Samba y Cuque, de Kibunda «venia» para iniciar el lundú.

Recién en 1800, se acusa recibo de un baile llamado «Zamba» que posteriormente es llamado Zamacueca, y que los africanistas sindicaron como madre de la Marinera.

Transcurre el 800 con sucesivos cambios de nombre de este baile conociéndosele como «mozamala», «zamacueca», «el baile del pañuelito», cambios que obedecen a los sucesos de la época y a la evolución de la cultura y la condición social de la gente.

Posteriormente, teniendo en cuenta su semejanza con la cueca chilena, recogió nuestro baile el apelativo de la chilena. Después de la guerra del 79, y por iniciativa de ABELARDO GAMARRA «El Tunante», se rebautizó como baile de marinería o baile de la Marinera, en homenaje a la Marina Peruana, simbolizando las jornadas heroicas del gran Miguel Grau en el legendario Monitor «Huascar», por el vaivén marino que caracteriza el «cimbreo» de nuestro baile. Así se consagró definitivamente como: «MARINERA».

Probablemente la época de oro de nuestra Marinera, fue aquella lucha sorda entre los partidarios del Mariscal Don Avelino Cáceres y el gran caudillo demócrata Don Nicolás de Piérola, guerra civil que culminó con la entrada triunfal de «Los Montoneros», en el año 1895.

En 1893 se escribió la primera Marinera para piano y canto, llevando como letra una linda canción callejera de José Alvarado «Alvaradito», el más popular y criollo de los compositores capitalinos de ese entonces y música de Abelardo Gamarra «El Tunante», siendo llevada al pentagrama por la entonces niña limeña Doña ROSA MERCEDES OYARZA, fue publicado en 1899 con el nombre de «Razgos de Pluma» dedicado por su autora a don Abelardo Gamarra, con motivo de la aparición de su libro titulado también «Rasgos de Pluma».

En esta forma Julio Rojas Melgarejo, aclara que la «Concheperla» no es más que copia fiel de la marinera «Rasgos de Pluma», revela además que la primera marinera que compuso «El Tunante» se llamó «La Antofagasta» y fue escrita en marzo de 1879, con Nuñez del Prado, inspirada también en la guerra con Chile.

MODALIDADES DE LA MARINERA

La danza nacida de la vieja Zamacueca, ha cobrado carácter propio y sea limeña, norteña o serrana, la Marinera es peruana y nacional, y ella como nuestro pueblo han tomado elementos que pertenecieron al blanco conquistador, al esclavo de ébano africano y al quechua cobrizo sentimental.

El aporte hispano se manifiesta en ciertos movimientos de pie femeninos y la suave elegancia con que la mujer maneja el pañuelo nos recuerda ciertos ritmos hispánicos de salón: el Minué, la Cuadrilla, el Rigodón y otros que por sus elegantes movimientos de prestancia y señorio pudieron haber sido fuentes de inspiración para la Marinera.

Hay en la marinera el indudable pasado negro que le viene a través de su madre la Zamacueca. El elemento negro está en la voz del cajón que se expresa roncamente por ciertas partes de la melodía alegre e incitante, en el acoso sexual con que el varón persigue a la dama y el quimboso donaire con que ella esquiva.

Pero ante tal herencia africana se levanta otra indígena y a pesar de su atuendo colorido, en toda marinera suena un ¡Ay! dolorido que en la voz indígena se queja todavía de épocas de explotación y menosprecio, aunque tampoco faltan los elementos que toma del huayno común, el que recuerda felices tiempos.

Como vemos, la marinera, el baile nacional peruano, tiene su origen en un mestizaje hispano indigenista, con posterior influencia de los aportes culturales traídos por el negro africano y caribeño. El predominio de unos y otros depende de las regiones y sus culturas.

Los autores del vals «Melgar»

El Vals «Melgar» es una especie de himno popular de los arequipeños, el cual le pertenece a Benigno Ballón Farfán y Percy Gibson, a quienes, en esta oportunidad, me referiré brevemente.
Benigno Ballón Farfán
El compositor, director, arreglista y cantante Benigno Ballón Farfán nació el 13 de febrero de 1892 en Arequipa, en el tradicional barrio de San Lázaro, en el Callejón de Los Cristales No. 106. San Lázaro es el barrio arequipeño más antiguo por lo que Ballón Farfán estuvo rodeado de la tradición arequipeña desde su nacimiento.
Desde niño sintió una gran afición por la música aprendiendo, primero, a tocar perfectamente el rondín. A los doce años dominaba muy bien la guitarra y el laud, luego aprendería los secretos del piano. Con tan sólo 15 años ya era un músico experto y a los 20 años era el músico más popular de Arequipa. A la edad de 22 años ya dirigía su propia orquesta.
Cuando en 1907, a la edad de 15 años, viaja a Bolivia para descansar y recuperar su salud, tenía como compañía unos versos del poeta Percy Gibson, así que él, que ya era un músico experto, añorando su tierra lejana le pone música a los versos de Percy Gibson y empieza a nacer así el vals «Melgar», en parte.
Ya en Arequipa, y en plena juventud, escribe los versos de la tercera parte del vals «Melgar» por lo que dicho vals fue compuesto en su primera y segunda parte con la letra del poeta Percy Gibson, estando en Bolivia, y la tercera parte en Arequipa con letra del propio Benigno Ballón Farfán.
Se casó 3 veces, enviudó dos veces y llegó a tener 15 hijos. Su obra musical bordea los 280 entre zarzuelas, música clásica, religiosa, arreglos de yaravíes, fox-trot peruanos, canciones escolares, marchas, himnos, carnavales, pampeñas, yaravíes, marineras y valses.
Falleció el 12 de julio de 1957 en Arequipa. Se encontraba muy pobre por lo que el doblado de campanas de la Blanca Ciudad, anunciando su partida, pareciera que quisiera repetir lo que decía Ballón Farfán en su vals «Melgar»… «Blanca ciudad, / de eterno cielo azul, puro sol, / montañas de mi lar, donde nací, / en donde me crié para amar. / Aquí dejo mis sueños, / aquí dejo mi amor, / aquí dejo mis sueños, / aquí dejo mi amor. / Aquí dejo mis lágrimas / de eterno desconsuelo / porque mi estrella triste / fue cruel…»
Jorge Antonio Percy Gibson Möller
El poeta Jorge Antonio Percy Gibson Möller nació el 13 de abril de 1885 en Arequipa. Se le llegó a conocer solamente como Percy Gibson. Estudió en el Colegio Nacional de la Independencia Americana, en Arequipa.
Desde niño sintió afición por los deportes siendo el fútbol el que lo atrajo, llegando a jugar por el Club Atlético Arequipa. En 1904 empezó a firmar sus primeros versos con el seudónimo «Pg». Colabora también con la revista «Cultura». Usó el seudónimo de «Jacobo Dalevuelta» en «El Aquelarre» de Arequipa en 1916.
Su creación poética «El Gallo» es la que más se recuerda. Al respecto dice Luis Alberto Sánchez en Panorama de la Literatura del Perú (Lima, 1974): «Gibson no logró sobresalir por su tono rural, sino por el clamor bélico de ‘El Gallo’, composición muy celebrada, pero acaso menos significativa que su etapa posterior de sonetos irónicos, olientes a fogón de picantería arequipeña, y de églogas escritas en sonetines armoniosos y delicados. Gibson surgiría después, con los colónidas».
Entre sus obras destacan: «Evangelio democrático», «Cantos gregorianos», «Gobelinos de Granada», «Jornada heroica», «Trompetería en tono mayor al 2 de mayo», «Carta al señor William Belmont Parker», «Sátira contra un proyectado diccionario de peruanos contemporáneos», «Coca, alcohol y música incaica», «Quosque Tandem», «Cosas de la era actual», «Don Pío Baroja, el canónigo Ostolaza y Poncio Pilatos», «Luz increada», «El pensamiento creador» y «Yo soy».
Percy Gibson es el padre de Doris Gibson, fundadora de la revista «Caretas». Falleció el 5 de setiembre de 1960 en la ciudad de Bieleffeld, Alemania, pero su nombre, al igual que el de Benigno Ballón Farfán, ha quedado grabado en la memoria y los corazones del pueblo arequipeño por sus maravillosos versos del vals «Melgar».
Dario Mejia
Melbourne, Australia

P.D.
Datos biográficos proporcionados por Dante E. Zegarra López, autor del Diccionario Histórico Biográfico de Arequipa y Subdirector del diario «Arequipa al Día».

LA CANCION DEL CARNAVAL

(Polka)
Letra: Filomeno Ormeño

¡Todos a reír y a gozar!
¡Todos a gozar del Carnaval!
Marcaritas, vamos a danzar
con ritmo triunfal.

Alegremos Lima virreinal,
nuestras reinas se divertiran
y sus risas nos animarán
en el Carnaval.

¡Carnaval, Carnaval!,
es el grito general.
¡Carnaval, Carnaval!,
de alegría sin igual. (bis)

Paco Maceda

El alma de Los Kipus

Podrán cambiar las voces femeninas, pero las canciones de Los Kipus seguirán siendo las mismas mientras Paco Maceda pueda seguir dándole a la guitarra, instrumento que ha acompañado al músico norteño durante 42 años pródigos en alegrías, y también en frustraciones.

«Estoy tan decepcionado… pero no de mí país, sino de las autoridades». Paco Maceda se pone serio y sus manos detienen los arpegios en seco. Aún está fresco el cierre de lo que pretendió ser La Casa de Los Kipus, un local en la Av. Del Ejército que permitiría el lucimiento de ellos y de nuevos valores del criollismo, y eso sigue amargando su generalmente feliz existencia.
«Invertí 20 mil dólares y no pude recuperarlos porque nunca tuvimos regularidad. Se nos negó la licencia, los vecinos se quejaban, y los municipales nos ëvisitabaní todos los días», se queja.
Luego de liberar sus demonios, don Paco vuelve a acariciar la guitarra, y mientras conversa va arrancando un fondo musical que invita a la nostalgia, pero también a materializar ese conocido lema criollo según el cual al que toca y al que canta, se le seca la garganta.
«Eso sí que no, yo no tomo ni fumo óaclara de inmediatoó. Cuando le comuniqué a mis padres que quería ser guitarrista, les dije que sería como trabajo. Yo ensayaba de seis a ocho horas diarias y he impuesto un estilo a base de la investigación».
La referencia es directa a su adolescencia, cuando decidió descolgar la guitarra que se empolvaba en la sala de su casa piurana para ver qué se podía hacer con ella. Logró domarla al oído, pero quería más. Oyó hablar del manual ëAprenda a tocar guitarra en quince días», lo consiguió y no paró hasta hacer realidad en él el titulito ese. «El resto vino con estudios de piano. Aprendí a leer música y a descubrir el gusto por las blancas y negras… me refiero a las notas, eh. Cuidado que mi mujercita vaya a pensar mal».
Al lado de él está, precisamente, la señora Gladys. Riendo con sus ocurrencias, tal como lo hace desde hace 35 años, cuando conoció a don Paco como líder de Los Kipus y decidió acompañarlo en su trayectoria por los escenarios del Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia e incluso México. Bueno, acompañarlo es sólo un decir, pues ella prefería esperar en casa.
«Siempre me he quejado de mi mujer ósostiene don Paco con inusitada picardíaó. Al quedarse, ella me obligaba a bailar con mujeres que yo ni conocía… tremendo sacrificio el que uno hace, pero así es la vida del artista. Y fíjese, ahora sí me está acompañando, no me deja… a estas alturas de mi vida, ya para qué».
La anécdota pone sabroso a don Paco, y con ganas de puntualizar algunas cosas. Dice que él empezó hacia 1955, cuando acompañó con su guitarra a Luis Abanto Morales en la grabación del emblemático valse ëNunca podrání, pero que recién su carrera se consolidó hacia 1959, como guitarrista de Irma y Oswaldo cuando éstos recorrían el país haciéndose llamar el dúo Penta.
Fue en medio de esas giras, en agosto de 1959, que a don Paco se le ocurre proponer a Genaro Ganoza (un guitarrista norteño como él y dueño de un hermoso falsete) buscar una primera voz femenina para conformar un trío. La elegida fue Carmen Montoro, y ëPor qué sigues llorandoí el primer valse que grabaron para Iempsa.
Lo curioso es que, por tener sus canciones un estilo muy cercano a los pasillos, mucha gente pensó que se trataba de un grupo ecuatoriano. La confusión se hizo mayor cuando, a principios del 60, llegó a Lima un caza talentos mexicano diciendo que había escuchado en Quito a un trío que bien podría gustar en el mercado azteca. Grande fue la sorpresa de los empresarios del espectáculo limeño, entre ellos los directivos de Iempsa, cuando el ilustre visitante dejó escuchar la grabación que había traído y empezó a sonar una canción de Los Kipus.
«Nosotros estábamos en Colombia órememora don Pacoó, pero se armó tal alboroto en Lima que nos trajeron de inmediato y apenas llegamos nos llevaron con guitarras y todo al Rosita Ríos, el mejor local criollo de entonces. No entendíamos nada hasta que nos dijeron que teníamos que grabar urgentemente ëRosa Tí y ëAnsiasí. En cierto modo eso fue bueno, porque esas dos canciones nos abrieron las puertas».
Y vaya que así fue. Durante toda la década del 60 y del 70, Los Kipus recorrieron el interior del Perú y los países vecinos como parte de una caravana promovida por el propio don Paco. «Apenas aprendí el negocio, decidí hacer empresa y organizaba dos o tres giras al año llevando a artistas como Julio Jaramillo, Los Arriagada, Los Embajadores Criollos y Tania Libertad, a los cuales sumábamos un folclorista de la zona», detalla.
Por entonces, las actuaciones se realizaban en teatros y auditorios de radio, y los viajes ósalvo a Iquitosó se desarrollaban por tierra durante casi un mes. En todos los lugares los recibían con expectativa, pues sus canciones habían conseguido identificación absoluta en el gusto popular. «Es que Los Kipus cantan lo que vive el pueblo… ¿quién no está enamorado o ha sufrido un desengaño?», enfatiza don Paco añorando las épocas en las que competía sanamente con otros grupos de calidad, como Los Romanceros, Los Embajadores Criollos, Los Cholos y Fiesta Criolla.

Tocan a la puerta y nuevamente las manos de don Paco descansan. Ingresa una jovencita que es todo sonrisas y doña Gladys se encarga de presentarla: «Ella es Elizabeth Panchano, la nueva cantante de Los Kipus». La muchacha saluda tímidamente y pide permiso para seguir acicalándose antes de la sesión de fotos. Yo aprovecho para preguntar por qué Los Kipus ha tenido tantas (casi 18) primeras voces.
«Un comité de la disquera evaluaba la pegada de las canciones, y cuando éstas bajaban me decía: ëPaco, se necesitan cambiosí. Era doloroso, pero por suerte muchas veces la salida de una cantante coincidió con sus aspiraciones de hacer carrera como solistas, y al final les iba bien».
En ese sentido, don Paco recuerda a todas con mucho cariño. «Los Kipus de ayer es lo mismo que Los Kipus de hoy», enfatiza, y pone como ejemplo el hecho que las miles de personas que los aclaman en los conos o en provincias no distingan que Pilar Valdivia fue la que impuso ëYo perdí el corazóní, o que Zoraida Villanueva provocara delirios con ëPerdisteí; y explica que si Eva Ayllón es la que tal vez esté más identificada con el grupo, es porque hoy ella sigue cantando los temas que alguna vez interpretó siendo parte del trío, como ëCariñitoí, ëNada soyí y ëHuye de míí, entre otras.
Nuevamente tocan a la puerta. Esta vez llega Víctor Meléndez (44) y es don Paco quien lo presenta como quien ocupa el lugar (momentáneamente) de don Genaro. De pronto hay dos guitarras sonando y Elizabeth también ya está lista. Las fotos empiezan y, a modo de ensayo, tocan ëTu alma y la míaí, un valse nuevo que demuestra la vigencia del sonido de Los Kipus, y que fue grabado en Miami durante su estancia en los EEUU.
«Mi familia y yo nos fuimos en el 92. Allá me junté con Genaro y con una voz femenina viajamos por casi todos los estados, incluso algunos que otros artistas no visitan. No se imagina cómo lloran los peruanos cuando tocamos ëMelgarí o ëMi lejaníaí, un valse que compuse para los que añoran su tierra».
Terminan de tocar y don Paco ha dejado ya de renegar con todo lo que le está sucediendo desde que decidió regresar al Perú, como si seguir dando vida a Los Kipus fuera una manera, también, de seguir respirando, e incluso de recuperar el optimismo (aunque ahora la televisión lo ignore, e incluso a veces lo dé por muerto). Es que la crisis económica y la indiferencia oficial podrán haberle cerrado la peña y estancado un negocio de duplicadora de discos compactos, pero aparentemente no podrá doblegar su afán de seguir haciendo lo que mejor sabe: ser el alma de Los Kipus.

Juan Alvarez

 

Se fue la guitarra de Tumbes
Integrante del trío los Kipus, Paco Maceda falleció a ayer víctima del cáncer. Sus restos mortales serán sepultados hoy, a las 3 p.m., en los jardines de la paz.
El 8 de mayo iba a recibir un homenaje
Justo cuando se le preparaba un gran homenaje, que iba a tener lugar el 8 de mayo próximo en el Parque de la Exposición, falleció ayer el guitarrista, cantante y compositor tumbesino Paco Maceda víctima de un cáncer al hígado.

Su deceso se produjo en el hospital Rebagliatti donde, en diciembre último, había superado un estado de coma. Tenía 78 años de edad. Hoy sus restos mortales serán sepultados, a las 3 p.m., en el cementerio Los Jardines de la Paz. Dos de sus hijos, que viven en el extranjero ya están en Lima. Por otro lado, la Asociación Peruana de Autores y Compositores del Perú (Apdayc), representada por José Escajadillo y Alejandro Lara, entregó a su viuda tres mil soles para ayudar en los gastos del sepelio.

Maceda, quien aprendió a tocar la guitarra siguiendo las indicaciones de una barata guía de enseñanza, se inició profesionalmente en 1955 formando con Lucho Barrios y Modesto Pastor el trío «Los Incas», que duró muy poco. Después acompañó a Luis Abanto Morales en la grabación del vals «Nunca podrán», de Adalberto Oré Lara, en la disquera Iempsa, y se convirtió en guitarrista del dúo «Irma y Oswaldo».

Fue en 1959 que le propuso a Genaro Ganoza (guitarrista y cantante también norteño (para buscar una primera voz femenina y formar el trío «Los Kipus». Fue así que eligieron a Carmencita Montoro, con la que grabaron el primer disco «Por qué sigues llorando». Sin embargo, el éxito recién llegó cuando grabaron «Rosa Té» y «Ansias», dos temas que habían triunfado en un festival de composiciones criollas.

«Los Kipus» recorrieron todo el Perú y algunos países vecinos. Su fama creció al extremo que despertó el interés en México, que envió un representante que creía que se trataba de un trío ecuatoriano. Aclarada la confusión, Maceda, Carmencita y Ganoza fueron contratados para actuar una temporada en México, donde hicieron televisión y grabaron un disco larga duración para el sello Musart.

A través de los cincuenta años de existencia que tiene «Los Kipus», ha ido variando periódicamente su primera voz femenina y así han integrado el trío en diferentes momentos cantantes como Eva Ayllón, Charito Alonso, Zoraida Villanueva, Zenobia (la esposa de Lucho Barrios), Pilar Valdivia, etc.

Antes de enfermar gravemente, Maceda había venido actuando con Elizabeth Panchano y Víctor Meléndez, y con ellos grabó el disco compacto «Los Kipus Siglo XXI». Cuando ya no podía actuar, Maceda informó que su hijo, que tiene su mismo nombre, lo reemplazará dentro del trío que continuará en actividad.

Alfredo Kato

*** Fuente: El Comercio, Sábado 24 de Abril del 2004

El Cóndor Pasa

La melodía Peruana más conocida a nivel mundial.

Compuesta por Daniel Alomias Robles

(Quechua) – idioma Inca

Yau kuntur llaqtay orgopy tiyaq
Maymantam gawamuhuakchianqui,
kuntur kuntur.
Apayllahuay llaqtanchikman,
wasinchikman chay chiri orgupy,
Kutiytam munany,
kuntur kuntur.

Kuzco llaqtapyn plazachallampyn suyaykamullaway,
Machupicchupy Huaynapicchupy purikunanchiqpaq.

El Cóndor pasa

(Castellano)

Oh majestuoso Cóndor de los andes,
llévame, a mi hogar, en los Andes,
Oh Cóndor.
Quiero volver a mi tierra querida
y vivir con mis hermanos Incas,
que es lo que más añoro,
Oh Cóndor.

Espérame en Cuzco, en la plaza principal,
para que vayamos a pasearnos a Machupicchu
y Huayna-picchu.