Danza de pareja libre identificada a nivel nacional por sus características propias.
La Marinera en el norte es ágil, airosa, elegante, libre, alegre y espontánea, mostrando durante todo el baile un coloquio amoroso en el cual la dama coquetea con picardía, astucia e inteligencia e insinuación expresando su afectividad, mientras el varón galantea, acompaña, acecha y conquista a su pareja.
Este mensaje se desarrolla durante la ejecución del baile.
En las damas se usan los vestidos propios de cada pueblo (Moche, Huanchaco, Trujillo, Piura, Catacaos, Monsefú, Morrope, Paita y otros) , con las características singulares de costura, bordados o tejidos típicos de la zona.
En consecuencia NO HAY VESTIDOS DE MARINERA NI DE TONDERO, la ejecución y difusión de nuestros bailes simplemente se realizan con los atuendos que corresponden a su lugar de origen.
En los varones es muy representativo el típico chalán de poncho blanco o colores claros (beige, lúcuma) tejidos a telar con hilos teñidos en los diferentes pueblos norteños (Monsefú, Catacaos, Lambayeque, Pacasmayo, Trujillo, Piura Mórrope, San Pedro de Lloc y Moche) sombrero de paja de ala ancha, pero también se usa terno blanco (saco, pantalón y chaleco) de dril de costura simple con características propias de nuestros cálidos pueblos norteños, completando su atuendo con sombrero de paja de ala ancha y el pañuelo en mano que hace de nuestra marinera un «Baile de pañuelo».
La vocación juglaresca del decimista se pone de manifiesto en el género festivo. Tanto el auditorio rural como el pueblerino demuestran su preferencia por el tema jocoso en todos sus matices, desde el gracejo burlón hasta la punzante ironía, pasando por todo tipo de chanzas y ocurrencias. Mención aparte merece el tratamiento de temas sobre el ocio y el trabajo a la manera de fábulas, con trasfondo moralista.
En la décima satírica se da algo, o mucho, de la crítica social que ya detectaríamos en las décimas de fundamento, pero en un grado menor en cuanto a profundidad y hasta equivocando a veces el tono moralista cuando, por ejemplo, se ataca con solemne indignación un ligero capricho de la moda femenina en el vestir:
Arderá el mundo podrido
con toditos sus vivientes,
por esta moda indecente
que desde Francia ha venido.
En cambio se utiliza un lenguaje retozón para describir la propia y real indigencia, lo que ya no encuadra en la sátira, sino en el humor negro:
Una camisa sin mangas,
mi chaleco sin pechera,
con el saco hecho bandera;
por el pantalón las nalgas…
Este peligro se torna más patético en la décima humorística, cuando por lograr la risa fácil se avasalla todo tipo de valores morales y principios estéticos. Al extremo que la burla cruel ya no va dirigida al ocasional contendiente, ni a tercera persona, sino que el cantor hará escarnio de sí mismo: de su raza, de su pobreza, de su familia. Todo por el pueril cometido de hacer reír a cualquier precio.
Es posible que los casos de discriminación racial no se ajusten del todo al enfoque del párrafo anterior, sino que provengan del género “de porfía”. Ya hemos analizado en tal sub-grupo cómo se plantean temas paralelos, de elementos presumiblemente antagónicos: vida-muerte, Dios-demonio, día-noche, etc. y como cada rival defiende uno de estos elementos en pugna, mientras despotrica del otro con implacable mordacidad.
La mujer que come negro
no ha de morir en su cama:
irá derechito su alma
condenada a los infiernos.
Estos juicios no tratan de atenuar lo desagradable de tales glosas sino, en todo caso, de explicar su presencia, con la posibilidad de que quien las dice no sea ajeno a la misma raza que tan despiadadamente ofende.
UNA CAMISA SIN MANGAS
Una camisa sin mangas,
mi chaleco sin pechera,
con el saco hecho bandera;
por el pantalón las nalgas…
1
La camiseta que tengo
está más pior que un redaño,
con unos huecos tamaños
y más de treinta remiendos.
El calzoncillo, prevengo
que con una pierna se halla.
¡Ahora sí que doy malhaya
estando hoy de casamiento!
Sólo tengo en el momento
una camisa sin manga.
2
Mi sombrero está sin copa,
mis zapatos desiguales:
ya los dedos se me salen
por la capellada rota.
Las medias son cuatro bocas
ni ponérmelas quisiera.
Mi gran pañuelo de seda
se ha vuelto tela de araña.
Parece una musaraña
mi chaleco sin pechera.
3
Dos costales carboneros
son mi cobija y mi cama,
con dos adobes de almohada
y mi cuja el mismo suelo.
Y para mayor desvelo,
al verme de tal manera,
mi novia se desespera
a casarse con certeza:
¿Cómo diablo entro a la iglesia
con el saco hecho bandera!.
4
Mi capital efectivo
son dos pesetas de plomo.
Van tres días que no como,
sabe Dios cómo estoy vivo.
Hospedado ‘onde un amigo
el Dios del cielo me valga;
y me obligan a que salga
a casarme con desdén…
¿Cómo voy, si se me ven
por el pantalón las nalgas!…
Fuente: Fuente oral. Comunicó Abel Colchado. Zaña, Chiclayo, 1960
UNA NOCHE CALUROSA
Una noche calurosa
demostré mi facultá:
dando prueba de valiente
hice grande mortandá.
1
Estando echado en mi cama,
me hicieron salir de fuga
veinte docenas de pulgas
a rigor de pura diana.
Yo, por no perder mi fama,
volví con sangre furiosa:
maté cien pulgas hermosa
tan sólo en un solo rato.
Hice tal asesinato
una noche calurosa.
2
Desnudándome de nuevo
para volverme a acostar,
en eso sentí gritar:
“¡Soldados, fuego y más fuego!”
Me levanté luego luego
y divisé mi realidá,
de chinche gran cantidá
bajando por la paré,
y después que los maté
demostré mi facultá.
3
Al amanecer el día
el sueño me dominaba
y sentí que me rodeaba
una gran artillería;
oí que el jefe decía
con una voz muy ferviente:
-¡Vamos tomando de frente
un cuartel de fortaleza!…
Marchando por mi cabeza
dando prueba de valiente.
4
Me levanté asustado
al ruido de los cañones
y eran los picotones
que me daban los malvados.
Al verme tan sofocado,
no pudiéndolos matar,
el pelo me hice cortar
-muerte tan triste tuvieron-
y cuando abajo cayeron
hice gran mortandá.
Fuente: Repertorio de Carlos Vásquez Aparicio. Aucallama, (Chancay).
¡MALDITA SEA MI SUERTE!
-¡Maldita sea mi suerte
-dijo el cochino llorando-,
ya se me viene acercando
el instante de la muerte!…
1
Un día lunes temprano
llegaron dos carniceros;
compra al dueño le ofrecieron
y él estaba escuchando.
Oyó que dijeron “¿Cuánto
quiere usted, señor, por éste?”
Dijo el dueño con voz fuerte:
-¡Mañana matarlo quiero!
Contestó él desde el chiquero:
-¡Maldita sea mi suerte!…
2
El día sábado estaba
muy penoso y afligido
viendo afilar el cuchillo,
hirviendo una paila de agua.
Decía, no es mozonada
lo que ayer ‘staban hablando,
mi dueño ha de estar pensando
que tuavía tengo huevo;
yo voy a ver hasta luego
-dijo el cochino llorando.
3
Cuando el dueño dijo -¡Amigo,
ya sáquenlo para afuera!
Dijo, esto va de veras,
yo creo que esto es conmigo:
este hombre es mi enemigo
que me quiere estar capando;
sin duda estará pensando
que tengo más criadía;
el dolor del otro día
ya se me viene acercando!…
4
Cuando lo alzaron en peso
con las patas bien seguras,
decía poca lisura
¡cuidado con mi pescuezo!
A mí no me gusta eso
-decía con voz muy fuerte-,
si los chapo con mi diente
les puedo hacer mucho daño…
Vino a ver su desengaño
el instante de la muerte!.
Fuente: Repertorio de Porfirio Vásquez, Aucallama, Chancay.
NO IMPORTA DIJO EL CAPADO
No importa, dijo el capado,
voy a pasar buena vida;
me verán en pocos días
de gordo comer echado…
1
Cuando comía rastrojo
y camote por la tarde,
él se salía a la calle
botando todos los piojos.
El miraba con enojo
con sus ojos colorados.
De barro todo embarrado
desde el culo a la papada,
por gozar de la mamada,
no importa, dijo el capado.
2
Cuando comía camote
y su poco de desecho
se andaba limpiando el pecho,
torciéndose los bigotes.
Se refrescaba el gañote
Y a los flacos les decía:
“Me dan bastante comida,
ya no salgo del corral;
de esta fecha en general
voy a pasar buena vida”.
3
Lo botaban a las seis
y a las diez lo encerraban;
él solo se recreaba,
decía ¡soy como un rey!
Yo como mejor que el buey,
él trabaja sin medida.
Me dan bastante comida,
gordo me voy a poner
y si no quieren creer
me verán en pocos días…
4
Pero un domingo temprano
vio una paila en la candela,
él oyó decir: “¡Se pela,
y adónde lo colgamos?…”
Se dijo: ¿Qué tiene mi amo,
qué motivo yo le he dado?…
Dijo el borrico maniado
entrando en su rastrojito:
“¡Eso tiene, compadrito,
de gordo comer echado!…”
Fuente: Repertorio de Porfirio Vásquez, Aucallama (Chancay)
El vals «Aurora» figura en los registros de la APDAYC desde 1966
bajo la firma de Nemesio Urbina Castañeda, que según los «muchachos»
de la guardia vieja, la música es propia de él, pero la letra pertenece
al conocido poeta peruano Federico Barreto.
En la edición No. 8, página 15 de la revista «Actualidades»,
con fecha 28 de febrero de 1903, se publica el soneto
«Jaspe» de Federico Barreto:
A este soneto de Federico Barreto, le pusieron música
y le cambiaron de nombre, con lo cual salió el vals «Aurora».
Tambien me cabe señalar que por allá por los años 1930 / 1933
entró en circulación una grabación argentina, la cual señalaba
como único autor al «Zorzal Criollo» Carlos Gardel;
siendo la música y letra idéntica al original registrado
en la APDAYC, con la sola diferencia del título : «Ay, Aurora».
Este vals ha sido grabado por varias de nuestras estrellas,
entre ellas, Jesús Vásquez, Los Dávalos, etc (con algunos «arreglos»).
No creo que los hermanos Govea lo grabaran, pero sí lo cantaron.
El tema es copia fiel del original, no le he cambiado ni una coma ni un acento;
en realidad nunca lo hago, los temas envío son copia fiel del original,
tal como lo escriera el autor; es la forma de expresarle mis respetos.
Vals
Me has entregado, Aurora, al abandono
a mí que tanto y tanto te he querido
ni tu negra traición hecho al olvido
ni disculpo tu error, ni te perdono.
No intentes ya recuperar el trono
que tuviste en mi pecho y que has perdido
en el fono del alma me has herido
y en el fondo del alma está mi encono.
Mas yo no podría, aunque quisiera
castigar como debo tu falsía
castígala, Señor, con toda tu energía,
que sufra mucho, pero que nunca muera.
Ay, Aurora, te adoro todavía.
Enviado por Walter Huambachano Icaza
Jaspe Autor: Federico Barreto
Me has entregado, ingrata, al abandono,
y yo que tanto y tanto te he querido,
ni tu negra traición echo al olvido
ni disculpo tu error… ni te perdono.
No intentes, pues, recuperar el trono
que en mi pecho tuviste, y has perdido.
En el fondo del alma me has herido,
y en el fondo del alma está mi encono.
Yo no podría, es cierto, aunque quisiera,
castigar como debo tu falsía;
más, la mano de Dios es justiciera.
¡Castígala!, Señor, con energía;
que sufra mucho, pero que no muera…
¡Mira que yo la adoro todavía!
EL “CARRETA” JORGE PEREZ ESTA DE FIESTA Bodas de Oro con jarana
ADEMÁS, ALISTA UNA TELESERIE CON AUGUSTO POLO CAMPOS Es serrano pero canta valses como si fuera un criollo limeño y jaranero. El “Carreta” Jorge Pérez tiene ya 50 años de vida artística y los celebrará el viernes 17 con un show en el local barranquino De Rompe y Raja, donde tendrá como invitados especiales a los hermanos Zañartu y “Melcochita”.
“Será una reunión para recordar mis inicios y demostrar que canto aún, no obstante a los años, con la misma alegría y entusiasmo”, manifestó el intérprete que nació hace 72 años en Huaraz.
Además de ofrecer este espectáculo, pronto presentará el segundo disco compacto de su carrera, que se titulará Las Profecías de Nosfregamos. El álbum incluirá canciones de tono irónico y popular como Haga su agosto en agosto; Pepa, pepita y pepona y San Valentín, temas escritos por su amigo Augusto Polo Campos.
“En esta producción interpretaré, como siempre, temas que reflejan la vida, costumbres, gustos y picardías del criollo ingenioso y alegre. Los arreglos estarán a cargo del maestro Javier Munayco, con quien hice también mi anterior disco: Al Fondo Hay Sitio, que fue editado hace cuatro años por IEMPSA”, contó el maestro de la replana.
Proyecto televisivo. En forma paralela a este trabajo, el artista grabará junto a Polo Campos el piloto de una teleserie, que reflejará al igual que en sus canciones, la vida cotidiana de los limeños de barrio.
“La idea es presentarlo a los canales de televisión, para ver si alguno se anima a llevarlo a la pantalla. Esperamos que se concrete la ayuda del Estado, ahora que el nuevo Presidente es un cholo del pueblo, que promete difundir lo nuestro”, agregó el popular “Carreta”, quien asegura que sus presentaciones en la OEA y la ONU fueron los mejores momentos de su vida.
Sin duda, los cincuenta años de carrera artística y los casi ochenta de vida no amilanan el entusiasmo ni la férrea voluntad de Jorge Nicolás Pérez López. Su vitalidad y labor de difusión de nuestra música nos motiva a concluir que hay “Carreta” para rato. (Amparo Prieto)
El Eterno Carreta
En la década del 50, el Maestro Mario Cavagnaro, criticado porque su producción se centraba en boleros que cantaban los Caballeros de la Noche» en Radio El Sol, tuvo la original idea, para demostrar que podía hacer valses, de hacerlos utilizando el lenguaje jergal o de argot, entre nosotros conocido como replana.
Me contaba Mario, que la idea surgió, al escuchar el estilo alegre y dicharachero, del Conjunto «Los Troveros Criollos, que cantaban una hora antes en la misma emisora. El éxito fue inmediato, y los nombres de Lucho Garland, Director del Grupo, y de Jorge Pérez, se hicieron popularísimos. Jorge Pérez, quien adoptó el apelativo de «Carreta» que se repetía en esas canciones, estos temas le dieron oportunidad de desarrollar una carrera brillante, ya como solista, pues dejó a los ‘Troveros Criollos». A Mario Cavagnaro volvieron a criticarlo por el uso de ese tipo de lenguaje y esto lo motivó a componer valses de altísima calidad. Pero esa es otra historia.
Lo definitivo, es que el «Carreta» Pérez, celebró el pasado 19, en el «Rompe y Raja», cincuenta años de carrera artística, cargado de distinciones y premios. Uno de ellos, importantísimo, pues se lo entregó la OEA, distinguiéndolo como «Embajador Musical del Perú».
Pese a estar en un proceso de recuperación por una afección cardiaca, actuó al lado de los «Hermanos Zañartu’, y recibió del Alcalde de Surco el nombramiento de ‘Vecino Surcano Preferente’. Un galardón más para este infatigable difusor de lo nuestro, que anuncia una nueva producción con temas de su autoría. Fiel a su estilo, los estrenos que anuncia, serán del mismo corte, ocurrente y replanero, del que se mantiene como solitario difusor, y que siempre provoca en sus seguidores, el aplauso y el cariño.
Felicitamos a nuestro Consocio por estos cincuenta años de carrera artística, de la mano con el éxito.
Famoso compositor y cantante criollo de la «Guardia Vieja», de varonil voz y hermosas inspiraciones. Nació en Chiclayo, Lambayeque el 4 de junio de 1890. Hacia 1910 toca el clarinete en la Banda de Guerra del Ejército del Peú, en la frontera norte. Se sabe que en 1921 vivía en Limaen un cuarto del callejón del Pino, de la calle Patos, donde aprendió a tocar la bandurria y a ejecutarla en la bohemia. En 1918 se fue a vivir al valle de Huanca del Mantaro; retornando a su rincón bohemio del Cuartel Primero de Lima en 1921. En na madrugada de enero de 1927, al volcer de una jarana, cayó enfermo y falleció de los bronquios y del corazón.
Compuso las obras: Entre los dos, La Alondra, en tu día (La bóveda azulada), Soy hoja desprendida, A orillas del Mantaro, etc
Es un ritmo típico de la costa peruana y perteneciente al folklore negro. Tiene un ritmo muy complejo acompañado principalmente por el Cajón y los bordones de la Guitarra Criolla. Evolución del Lundú que era una Danza angoleña de ceremonia nupcial, traída por los esclavos negros, y en la cual se recreaba una pantomima del acto copular, culminando con un golpe de pelvis con pelvis. Más tarde se popularizó con el nombre de Lundero, en la villa de Santiago de Miraflores de Saña, provincia de Lambayeque, y dando origen más tarde al Tondero. Mientras, en Lima, evoluciona dando lugar a la Zamacueca, y fue rebautizada por Abelardo Gamarra, en 1879, como Marinera
EL Landó , se destáca por ser gran parte de la cultura peruana, en sí, es un producto de la epoca colonial española. Sus raices, claro está, son africanas y para poder apreciar la música afro-peruana, a continuacion, te ofrezco algo de la historia africana en el Perú.
Los esclavos fueron traidos a Perú con mucha cautela. Estos fueron dispersados por America, dando dificultad a la rebeldia africana. Dificulatad porque los esclavos en el Perú fueron de diferentes tribus, de esta manera se garantizaba el amansamiento de los esclavos y se disminuia la cantidad de rebeldes.
En el siglo 16, los esclavos se desenvolvian, principalmente en la minas para trabajar el oro y la plata de los Andes. Desgraciadamente la altitud desfavorecia la sobrevivencia de los esclavos, ya que no estaban acostumbrados a la altúra de los Andes. Muchos murieron por la terrible condicion en que vivian y la calidad de vida que les fueron ofrecidas por la corona española. Los esclavos tambien trabajaban las haciendas españolas en la costa peruana, donde el clima suele ser caliente, gracias a los desiertos costeños.
Fué en estas haciendas donde la música negroide-peruana dío brote. Restringidos en cada aspecto de sus vida, sin libertad, y sin expresíon autónoma, la música y el baile fueron era una manera de desenvolverse entre sus comunidades, de protestar la toma de su libertad en contra de los españoles. Eventualmente los españoles prohibieron los instrumentos cazeros a los esclavos, pero la musica y la danza africana seguia víva a espaldas del español.
La música negroide-peruana, simpre ha sido popular entre los afro-peruanos. Pero ahora es reconocida por todos los peruanos y a travez del mundo. Uno de los instrumentos, unicos en el mundo (original de Perú), es el cajón. El cajón es una caja de madera, en la cual el musico se sienta y toca. Hecho de playwood, el cajón tiene un orifício en la parte trasera para darle sonido al instrumento. El cajón es mayormente acompañado por la guitarra, la voz y la danza afro-peruana.
La Samba, se pasea pa que la vean, Landó
A la muncurú, a loñá loñá a la recolé, recorequeté
Pabaló linchá, a mutucurú, coñocoloró (coñolocoró)..
A la muncurú, a la monichá
A la monichá, eh kíri kíri, oh yo koro ró, a mutucurú
La samba se menea pa’ que la vean, Landó
A la mucurú, a loñá loñá a la recolé, recórequete
Pabaló linchá, a mutucurú, coñocoloró (coñolocoró)..
A la muncurú, a la monichá
A la recolé, eh kíri kíri , oh yo koro ró, a mutucurú